Las obras de arte de Sonia Delaunay surgieron a principios del siglo XX, una era marcada por un cambio dramático, la inestabilidad y la llegada de lo moderno. Su trabajo se basó en la expresión a base de colores vibrantes y empleó contrastes dinámicos, así como la fluidez y abstracción de la forma. El trabajo de Delaunay fue singular porque trascendió hábilmente la definición tradicional de arte, combinando las cualidades pictóricas y la vitalidad del color de su trabajo en textiles, ropa y decoración del hogar, difuminando las líneas entre las bellas artes y la artesanía y marcando el comienzo de una nueva representación de la mujer moderna.

Sonia Delaunay nació el 14 de noviembre de 1885 en una familia pobre de Rusia. La pequela Sonia fue adoptada por su tío y su esposa y disfrutó de una educación idílica. Se alentó su talento para el arte y estudió en una prestigiosa escuela. Viajó a Alemania y a París en los primeros años del siglo XX, donde pudo contemplar las obras de los impresionistas que le ayudaron a cultivar su propio estilo de pintura. Después de un primer matrimonio fallido, se casó con el reconocido artista Robert Delaunay, quien se inspiró de manera similar en el color, la luz y la forma, así como en los movimientos de arte postimpresionista y cubista.

La pareja vivió en París, donde fundaron Orphism, un movimiento artístico que expresaba el lirismo del color en las obras de arte y se inspiraba en la paleta de colores Post Impresionista y la manipulación cubista de la forma. Guillame Apollinaire, un poeta francés y buen amigo de los Delaunay, nombró así el movimiento en honor a Orfeo, el músico y poeta de la mitología griega para caracterizar la poesía colorida que los Delaunay evocaban con su arte. El Orfismo se basaba en la fluidez de la abstracción, la menor representación y la idea de simultaneidad: poner colores brillantes uno al lado del otro para mostrar un contraste poderoso.

Sonia pintó prolíficamente, pero recibió un amplio reconocimiento cuando ilustró un poema de Blaise Cendrars, un conocido escritor y poeta suizo, que también era un amigo cercano. La combinación de poesía y arte en esta obra dual encarnaba la idea de simultaneidad y los diseños vibrantes de Delaunay mejoraron y dieron riqueza al texto.

Los Delaunay se mudaron a España en 1914, donde pintaban a menudo e incluso tuvieron una exposición individual. En una de sus deslumbrantes pinturas de cantantes y bailarines de flamenco en España, titulada Flamenco Singer (1916), Delaunay representa las figuras de la bailarina y un músico, sin embargo, las pone casi como telón de fondo de sus formas curvilíneas y el color brillante. Las figuras casi se pierden en el ciclo envolvente de colores y formas emocionantes, mostrando un enfoque en esos elementos en lugar de las personas mismas.

En otra pintura de Delaunay titulada Portuguese Market (1915), el énfasis está en la amplia gama de colores y mezcla de formas y líneas, no en una representación realista del mercado. Esta elección artística de abstracción y la combinación de colores expresa el concepto de simultaneidad, colocando colores y formas uno al lado del otro para mostrar una atmósfera dinámica dentro del trabajo.

En 1917, los Delaunay necesitaban dinero desesperadamente cuando la Revolución Rusa pone fin a los ingresos que provenían de su familia. En estas circunstancias, Sonia Delaunay comienza a diseñar trajes y ropa. Su primer encargo importante fue crear el vestido para Cleopatra de los Ballets Rusos. Con la popularidad de sus diseños, Sonia Delaunay abrió un taller en Madrid donde vistió a mujeres modernas y con visión de futuro.

Los tejidos y la moda de Sonia Delaunay se apartaron de los estilos clásicos femeninos e introdujeron un aspecto que correspondía al concepto moderno de una mujer autónoma y con movilidad. En un mundo sacudido por la Primera Guerra Mundial, los roles de las mujeres estaban cambiando y la tecnología estaba creciendo a un ritmo acelerado con la introducción del automóvil y el avión: símbolos de movimiento y la independencia. La ropa de Sonia empleaba el uso audaz del color y un estilo de vestido y chaqueta más aerodinámico y cuadrado que sugería a la nueva mujer moderna, como una persona activa e independiente.

A su regreso a París en 1921, Sonia Delaunay continuó con sus diseños, haciendo que sus coloridos y abstractos textiles se convirtieran en pantallas de lámparas, sombreros, sombrillas, almohadas e incluso automóviles, presentando al público la atmósfera artística de principios del siglo XX de manera material.

También creó más libertad y conciencia para las artistas femeninas y luchó por un lugar en el mundo del arte del siglo XX. Se opuso a la separación injusta de las obras realizadas por hombres o mujeres. Los curadores a menudo agrupaban el arte de las féminas en exposiciones o galerías diferentes a las de los hombres, y ella veía esta separación como algo denigrante para las mujeres, ya que su arte no se consideraba a la par que el de los hombres.

En 1964, Sonia fue la primera mujer en ser parte de una exposición retrospectiva en el Louvre, que la honró tanto a ella como a su esposo Robert Delaunay. Su legado promueve un enfoque en la abolición de las diferencias de género en el arte y la defensa de la técnica igualitaria en hombres y mujeres. La propia Delaunay mostró la habilidad y creatividad de las mujeres en una industria dominada por hombres.

Sonia Delaunay en los últimos años de su vida se centró en obras más pequeñas, pero siempre conservando su amor por los colores brillantes y las formas. Creó Color Rhythms una serie de bloques de color colocados uno al lado del otro que creaban una imagen simultánea, y luego diseñó bocetos de moda para el libro del editor francés Jacques Damase.

Su obra de arte contribuyó a redefinir lo que era el arte y anunció el aspecto de la mujer moderna con sus diseños frescos que recordaban sus pinturas. Sonia Delaunay, una de las primeras artistas femeninas de renombre entre una cohorte de artistas enteramente masculina en Europa, trajo una perspectiva innovadora y creativa. Fue galardonada con la Legión de Honor francesa en 1975, cuatro años antes de su muerte acaecida el 5 de diciembre de 1979 a la edad de 95 años.
Encuentra toda la obra disponible de Sonia Delaunay en el buscador de Barnebys.



