«Re, el dios solar, puso al soberano en la tierra de los vivos para la eternidad y por siempre, a fin de que juzgue a los hombres, complazca a los dioses, establezca la maat (verdad) y destruya el mal» Así reza una inscripción en un Templo de Luxor en Egipto y así comienza la nueva exposición que podrá visitarse en Barcelona hasta el 16 de septiembre de 2018 en CaixaForum.

Los faraones egipcios gobernaron desde el 3.000 a. C. hasta aproximadamente el 30 a.C. cuando fueron conquistados por otra civilización: la romana. En el Antiguo Egipto, los faraones eran los encargados de proteger el país de los enemigos "terrenales" y lidiar con los dioses y humanos para garantizar el perfecto Orden del Universo.

A través de los objetos egipcios que han sobrevivido hasta nuestros días es posible descubrir la realidad de un imperio que siempre ha fascinado a la humanidad a lo largo de los siglos. El Antiguo Egipto esconde cómo vivieron los señores de las Dos Tierras, entre un mundo que combinaba lo terrenal con lo sobrenatural.

"Faraón. Rey de Egipto", la nueva exposición de la Obra Social "La Caixa", en colaboración con el British Museum que ha aportado piezas que no habían sido exhibidas hasta ahora, pretende explorar ese Universo lleno de símbolos que rodeaba la monarquía egipcia. El British Museum es el museo con mayor cantidad de objetos egipcios fuera de Egipto y la mayoría de piezas pasan décadas en los almacenes sin salir a la luz.

De las 164 piezas incluidas en la exposición "Faraón. Rey de Egipto" destacan varias piezas únicas, como la figura del Dios halcón Re-Haractes, una cabeza impresionante del faraón Tutmosis III de limolita verde, unas losetas del palacio de Rameses III o un busto de mármol de Alejandro Magno.

En las salas expositivas pueden verse desde trabajos de orfebrería y tablillas de arcilla hasta preciosos relieves en piedra de templos egipcios, así como estatuas monumentales y papiros que pretenden acercar a los visitantes a la vida real de los faraones rodeados de súbditos, pero también de su familia, sin dejar atrás el poder que ejercían en el Antiguo Egipto: la cara humana de estos Dioses en la tierra.

En el antiguo Egipto se rendía culto a cientos de Dioses que mantenían ciertos vínculos y otorgaban ciertos privilegios al faraón, como dotarlos de una Naturaleza Divina y ser intermediarios entre ellos y el resto de la Humanidad. Los faraones eran fervientes adoradores de los dioses y se declaraban sus sumos sacerdotes, pero a la función religiosa también se le añadían otras tareas importantes.

Los faraones supervisaban la construcción de magníficos templos, utilizados para la celebración de rituales, así como se aseguraban la edificación de sus propias tumbas con la intención de garantizar el renacer del faraón como Osiris; el Señor del Inframundo o del Mundo de los Muertos.

Los entierros reales se llevaban a cabo bajo las pirámides o en el Valle de los Reyes y la representación del faraón convertido en Osiris pueden verse en las estelas dibujadas donde se le ve su figura con los brazos cruzados.

A la función divina del faraón y la imagen idealizada de sí mismos (el faraón estaba situado en el centro de la estructura social), se le agregaba la función de protector de Egipto contra los enemigos y a la creencia de que antes de que existiera el primer faraón, la que Egipto había sido gobernado por los Dioses.

El faraón tenía el deber de mantener la paz y expandir las fronteras del territorio. Por ese motivo la mayoría de los faraones son representados como grandes guerreros y comandantes poderosos. Eran genios de la estrategia militar que protegían al pueblo, pero también eran implacables con sus enemigos. En la exposición puede verse un arco de madera bien conservado de uno de los comandantes militares del faraón.

Esa imagen de superioridad no siempre fue suficiente para mantener unidos el norte y el sur de Egipto. La lucha de poder sumió a Egipto en varias guerras civiles. El Señor de las Dos Tierras, a menudo soportaba las fuertes tensiones internas, pero también sufría las conquistas de otras potencias extranjeras como las derrotas frente a los ejércitos romano o nubio.

No todos los gobernantes de Egipto fueron del sexo masculino, se tiene noticia de que existieron 3 mujeres que fueron regentes con el estatus de "Reina-Faraón": Hatshepsut es la más conocida gobernó con el nombre de Maatkara-Hatshepsut desde 1472 a 1458 a. C., Neferusobek lo haría antes, por un periodo de tiempo de cuatro años entre 1777 a 1773 a. C. y la última "Reina-Faraón" de la que se tiene documentación fue Tausert que se sentaría en el trono desde 1188 a 1186 a. C.
Un ciclo de conferencias, visitas específicas comentadas, un showcooking y varios talleres para grandes y pequeños completan la exposición: "Faraón. Rey de Egipto" de CaixaForum Barcelona.
Artículo escrito por Ana Isabel Escriche del equipo editorial Barnebys España.




