Para aquellos que sueñan con escapadas al sol o viajes culturales al extranjero, ¿por qué no viajar por el mundo a través del arte? A lo largo de la historia del arte, los artistas han capturado lo mejor de su entorno: La California de Hockney, la Francia de Van Gogh, el Canadá de Emily Carr. Vamos a darnos una vuelta por el mundo juntos.
California, Estado Unidos: David Hockney, Pacific Coast Highway and Santa Monica (1990)

Descrito por Sotheby's como "un lugar edénico y un parangón brillantemente ambicioso de la célebre obra de David Hockney, Pacific Coast Highway y Santa Mónica representa un deslumbrante despliegue de fuerza en la carrera del artista".
La obra de Hockney en California es en efecto un trabajo brillante, repleto de un vocabulario pictórico único. Con majestuosos púrpuras, naranjas, verdes y azules, representa el paisaje de la costa del Pacífico, con sus colinas ondulantes y la exuberante vegetación, salpicada de luz. Como prueba adicional del estatus de la obra de arte, se vendió por la friolera de 20,6 millones de libras en Sotheby's en mayo de 2018.
París, Francia: Georges Seurat, A Sunday Afternoon on the Island of La Grande Jatte (1884-86)

Una de las obras de arte más famosas de la historia es Un dimanche après-midi à l'Île de la Grande Jatte de Georges Seurat, obra maestra del puntillismo, siendo éste una técnica de pintura en la que pequeños puntos de distintos colores se aplican en patrones para crear una imagen más grande. Seurat y Paul Signac desarrollaron la técnica, rama del Impresionismo, en 1886.
Esta obra representa la isla de la Grande Jatte, situada a las afueras de París, en el Sena, entre Neuilly y Levallois-Perret, a poca distancia de donde se encuentra actualmente el barrio comercial de La Défense.
Oslo, Noruega: Edvard Munch, The Scream (1895)

Edvard Munch, The Scream (1895), vendido por 73,7 millones de libras esterlinas en 2012 en Sotheby's, es otra de las obras de arte más famosas y reconocidas de la historia, que explora los temas del amor, la ansiedad y la muerte (aunque esta obra de arte es solo una de cuatro versiones diferentes).
…un panorama edénico y un parangón brillantemente ambicioso
Tahití:
Paul Gauguin, Te Fare (La Maison) (1892)

La obra de Paul Gauguin está salpicada de pinturas situadas en el idílico paraíso de Tahití: el artista se trasladó allí en 1891, a la edad de 43 años. Sus obras de este período se caracterizan por sus llamativos colores, paisajes hipnotizadores, gente hermosa y un entorno seductor.
His Te Fare (La Maison) obtuvo 20,3 millones de libras esterlinas en Christie's en 2017, un 69% más de lo estimado.
Sydney, Australia: Percy Trompf, Australia Travel Poster

Percival 'Percy' Albert Trompf era un artista australiano conocido por sus pósters de viajes, como éste de Australia. Aunque el nombre de la playa no aparece en el cartel, es inconfundible que se trata de la playa Bondi de Sydney, vista desde la parte delantera del antiguo Hotel Astra.
Según Australian Beach Cultures, la icónica imagen icónica se considera un "tesoro nacional [y]... la representación de la cultura nacional en los años de posguerra". Esta escena de la multitud en la playa de Bondi fue uno de los primeros carteles producidos por la Asociación Nacional Australiana de Viajes (ANTA), que se formó en 1929. Su propósito era ayudar a promover Australia como destino de viaje en los mercados americano y británico.
Londres, Reino Unido: Claude Monet, Waterloo Bridge, Temps Couvert (1904)

El nombre Claude Monet evoca inmediatamente imágenes de pajares, nenúfares o puentes (o ambos), y con razón. El artista francés capturó innumerables impresiones de éstos a lo largo de su vida.
Aunque no son tan famosas como algunos de sus otros puentes, las impresiones de Monet de Londres son aún apreciadas en colecciones de todo el mundo. Sin embargo, a pesar de la abundante cantidad de obras pintadas por Claude Monet en la capital inglesa, estas vistas de puentes están en su mayoría en manos de coleccionistas privados y rara vez aparecen en el mercado. Esta variante, el puente de Waterloo, Temps Couvert, se vendió por 17,9 millones de libras esterlinas en Christie's en 2007, un 199% más de lo estimado.
British Columbia, Canadá: Emily Carr, The Indian Church (1929)

Busca cualquier obra de la artista canadiense Emily Carr y encontrarás maravillosos lienzos inundados de verdes y marrones terrosos. Se inspiraba en su tierra natal, Canadá - y es una de las primeras pintoras en Canadá en adoptar un estilo de pintura modernista y post-impresionista.
Un viaje en 1929 a Yuquot (Friendly Cove) en la isla de Nootka (territorio de la tribu Nuu-chah-nulth) inspiró a Carr a pintar esta pequeña y blanca Iglesia Católica Romana. Yuquot fue el primer punto de contacto entre los europeos y las Primeras Naciones en 1770, y en 1923 se estableció como el primer lugar histórico nacional de Columbia Británica.
Aunque la iglesia se quemó en la década de 1960, la comunidad Mowachaht-Muchalaht la reconstruyó y ahora sirve como centro cultural y museo para los visitantes. Carr estaba fascinado por la espiritualidad de los pueblos indígenas, cuyas prácticas culturales estaban prohibidas en esa época.
Estocolmo, Suecia: Eugène Jansson, Sen marskväll i Tantobergen (1894)

Si bien el artista sueco Eugène Jansson es más conocido por sus retratos de hombres desnudos, que pintó principalmente hacia el final de su vida, también realizaba muchos paisajes nocturnos y urbanos, llenos de matices y tintes azulados. A veces se le llama "blåmålaren" (el pintor azul) - nada sorprendente si vemos su Sen marskväll i Tantobergen.
Se cree que el trabajo es de un archipiélago en las afueras de Estocolmo. Jansson viajó a Tjockö, un archipiélago al norte de Estocolmo, durante la década de 1890, por lo que es probable que esta sea la impresionante vista que estamos viendo. La obra se vendió en Stockholms Auktionsverk por 372.000 libras esterlinas en 2012, un 167% por encima de su estimación y un verdadero testimonio de las habilidades y la experiencia de Jansson.
Nueva York , Estados Unidos: Piet Mondrian, Broadway Boogie Woogie (1942-43)

Puede que esto no sea el Nueva York que conoces, sin embargo cuando Piet Mondrian se mudó a la ciudad (tenía un estudio en el centro de Manhattan) quedó fascinado por su urbanismo cuadriculado y su estilo de pintura cambió para siempre.
Después de su mudanza a Nueva York sus líneas las hacía con colores primarios entrelazándose entre sí: no muy diferente a las calles cuadriculadas de Nueva York.
La próxima vez que tengas la oportunidad de pasear por las calles de la ciudad, ¿por qué no imaginas que estás caminando por una de las líneas de Mondrian?
![Gustave Caillebotte, ‘Rue de Paris, temps de pluie (Paris Street; Rainy Day)’ [detalle], 1877 , Art Institute of Chicago. Foto vía Wikicommons](https://images.prismic.io/barnebys/191bfd0c-b0d9-466c-8600-e7b64164b33a_Cover.jpg?auto=compress,format)



