Una mañana del año 1964, el director Gunnar Haimi entraba inquieto en una tienda del centro de Helsinki. ¿Cómo podía decirle de manera no hiriente, al diseñador de interiores Yrjö Kukkapuro que su nuevo prototipo de sillón futurista era horrible?
El primer cliente del día entró por la puerta, según un rumor se trataba de un dentista de Kuopio. Dio una vuelta por el establecimiento, se dejó caer en el sillón Karuselli, giró sobre él varias vece y dijo: "Bueno, me llevaré uno de estos".
Karuselli fue homologado y el mundo se enriquecía con un de los mejores asientos jamás creados. El sillón fue nombrado el más bello del mundo por el New York Times y está expuesto en el Victoria and Albert Museum y se ha convertido en uno de los más grandes clásicos del diseño de nuestro tiempo, aclamado, por ejemplo, por Sir Terence Conran quien viajara a Finlandia en la década de 1960 y pidió la licencia para tener el sillón en Inglaterra. Por cierto, ¿hemos mencionado que fue en un Karuselli donde Marcel Breuer se quiso sentar y donde así se inmortalizaría?

Hay dos historias acerca de cómo Kukkapuro encontró la inspiración para diseñar el sillón, una versión para amigos y otra para padres: una mientras hacía muñecos de nieve con su hija Isa; y la otra cuando después de un viaje de vodka, se sentó en una montaña de nieve y sintió como tomaba forma alrededor de su cuerpo. No importa qué versión es la verdadera, la obra se creó así, y le tomó cuatro años desarrollar el prototipo.
El diseñador finlandés nació en Viborg, en Karelin, en 1933, e irrumpió en la industria cuando una de sus sillas fue seleccionada para la exposición Future Home en 1957. Gracias a esta exposición su colección Moderno se volvió popular - nada mal para un estudiante de segundo año de la Escuela de Diseño Industrial. Se dice que el curador de la exposición Antti Nurmesniemi recordaba bien al joven diseñador.
Kukkapuro dice así en el libro "Diseñador":
Mis modelos a seguir eran Alvar Aalto y el profesor Ilmari Tapiovaara pero mi sillón era algo nuevo, había encontrado mi propio estilo.

Además de Karuselli, Kukkapuro creó la una serie de plástico llamada Saturno, las sillas de cuero y acero Skaala y Remi, y la serie Atelje con una base de madera. A menudo Kukkapuro comenzaba con una variante grande para más tarde sacar modelos más pequeños.
Continuó trabajando en el estudio de la era espacial que él y su esposa (la artista gráfica Irmeli Kukkapuro) habían hecho en las afueras de Helsinki a finales de los 60, y además de los encargos para Haimi, Kukkapuro se convirtió finalmente en el diseñador principal de Avarte. Los colores áridos y las formas redondeadas comunes en esta época se pueden ver en sus muebles, tanto si estaban diseñados para espacios públicos como privados.
Soy de estatura media, tengo las piernas cortas y una espalda larga - pruebo las sillas y si son cómodas para mí; son adaptables para casi todos los tipos de cuerpos.
Cuando se trataba del diseño, la ergonomía era lo más importante para Kukkapuro - un estudio sobre la silla Swedish Åkerbloms y sus curvas perfectas fueron toda una revelación desde el principio. Según el propio Kukkapuro, su fisionomía fue la responsable del éxito de la silla: soy de mediana estatura, tengo las piernas cortas y una espalda larga - pruebo las sillas y si para mí son cómodas; son adaptables para casi todos los tipos de cuerpos.

Para crear la "silla más cómoda del mundo", Kukkapuro se sentó en una fina red metálica y dejó que sus hombros, espalda y cuello la marcaran. Cuando terminó con la malla , la fijó a un soporte de tubos de acero y la cubrió con tela de lona humedecida con yeso. Ya había visto en varias revistas fotos de las sillas de fibra de vidrio de Saarinen y quedó sorprendido con su moldeabilidad. Cuando ahorró suficiente dinero, laminó un sillón de fibra de vidrio; lo revistió de cuero, le puso un pie de metal giratorio y reveló la esencia del modernismo: función, forma y material en perfecto equilibrio.

Después del lanzamiento en la feria del mueble de Colonia en 1965, no fue necesario convencer a nadie de la grandeza del plástico, y a partir de entonces Kukkapuro trabajó exclusivamente con dicho material durante diez años. Hoy en día Karuselli lo vende Artek y es cada vez más común en las subastas , sin embargo nuestra recomendación es que busquen los muebles hechos a medida del maestro finlandés disponibles en el mercado internacional.
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