Louise Bourgeois transformó su nostalgia y sus sufrimientos infantiles en un tipo de arte que aún ejerce un poder de fascinación, sólo hay que ver a la gran araña Maman de casi 9 metros de altura junto al Guggenheim Bilbao Museoa. En 2015, una de sus arañas monumentales, una simbólica representación de su madre, fue vendida en Christie's por más de 24 millones de euros.
Inicios y traumas

Louise Bourgeois nació en París el 25 de diciembre de 1911, en una familia de restauradores de tapices antiguos, su abuelos maternos eran originarios de Aubusson, la ciudad francesa más famosa por sus tapices. Louise Bourgeois no podría haber soñado con una mejor escuela para aprender el trabajo manual del negocio familiar. Ella contribuyó rápidamente aprendiendo a tejer y creando motivos cuando el diseñador de la casa estaba ausente. Aunque estudió matemáticas en la Universidad de la Sorbona, Louise Bourgeois encontraba que era un tema demasiado teórico para su gusto, ya que no la dejaba exteriorizar su angustia interior. Su padre tenía una aventura con una institutriz a espaldas de su madre, que moriría a principios de los años treinta.

Fue entonces cuando se inscribió en la Ecole des Beaux-arts y después en la Ecole du Louvre en 1936, para abrirse camino en el mundo del arte asistiendo a varias academias gratuitas de Montmartre y Montparnasse. Fue en París donde conoció a Fernand Léger, André Lothe y varias otras figuras de los movimientos de vanguardia; los surrealistas, con los que coincidiría de nuevo en América durante la guerra. En 1938, Louise se casó con el historiador de arte estadounidense Robert Goldwater después de que se conocieran en una galería, y se instalaron al otro lado del Atlántico, donde Louise conoció a Marcel Duchamp y al arquitecto Le Corbusier. Fue entonces cuando su carrera artística despegó.
Primeras obras sobre su madre

Sus primeras obras más importantes llegaron después de los dibujos, pinturas y grabados de sus primeros años en París. Louise Bourgeois se interesó por la figura de la madre (Louise había tenido tres hijos desde 1941, incluyendo un hijo adoptado en Francia) y por el espacio doméstico, ambos eran a la vez protectores y la atormentaban. Las arañas son sin duda, su serie más famosa y, posiblemente, el tema principal de toda su carrera.

Louise admitió haber visto siempre el arte como un tipo de terapia, y en la década de 1950, después de la muerte de su padre, comenzó 30 años de psicoanálisis. Esto condujo a la artista a realizar una serie de obras de "casas-mujer" en un intento por curarse a sí misma de la nostalgia y la pérdida de su madre. A las "casas-mujer" le seguirían los tótems; unas esculturas oblongas fálicas, por las cuales ella trabajaría el temas de la dominación y la fragilidad desde un ángulo surrealista. La sexualidad y los genitales, tanto masculinas (su Fillette, por ejemplo) como femeninas, abundan en su mundo, al margen de la escena artística estadounidense, representados profusamente en esculturas, grabados, pinturas, instalaciones, etc...
Reconocimiento

La obra de Louise Bourgeois, sin embargo, no ganaría renombre hasta la década de 1970, cuando los críticos y el público mostraron un creciente interés por los vínculos con el inconsciente y sus instalaciones eróticas, oníricas y en ocasiones provocativas con la causa feminista. The Museum of Modern Art, el MoMA de Nueva York, le dedicaría la primera retrospectiva en 1982, y de ahí en adelante lloverían los artículos elogiosos, las exposiciones individuales y las distinciones a Louise Bourgeois que recibió el León de Oro en la Bienal de Venecia en 1999 por todo el conjunto de su obra.

En la década de 1990, Louise Bourgeois, volvió a centrarse en la figura de la madre, en forma de arañas monumentales que se referían también a su relación con el tejer y los hilos. Estas “madres” se exhiben hoy en París y en Château La Coste en Provenza, en Bilbao, La Habana, Ottawa, San Petersburgo, Tokio y Seúl.
Hasta su muerte en 2010, a los 98 años de edad, la artista nunca dejaría de crear. Después de ocho años desde su muerte, Louise Bourgeois continúa tejiendo su red desde el cielo.
Encuentra la obra de Louise Bourgeois disponible en Barnebys.
Artículo escrito por Ana Isabel Escriche del equipo editorial Barnebys España.




