Primeras obras

Leonardo da Vinci vio la luz y el suave sol de la Toscana el 15 de abril de 1452. Nació siendo hijo ilegítimo de un notario y una trabajadora agrícola de Vinci, cerca de la Florencia del Renacimiento. Leonardo vivió en parte con su padre, quien pronto reconoció su talento para el dibujo y lo envió a Florencia con catorce años, al taller del Maestro Verrochio, donde Leonardo no solo aprendió pintura, sino también escultura, metalurgia o conocimientos de química.

Como era habitual, las obras de Verrochio se crearon en colaboración con el personal y los alumnos de su taller. La colaboración de Leonardo en el trabajo de Verrocchio, El bautismo de Cristo, se ejecutó en la técnica relativamente reciente de la pintura al óleo y está documentada. Le seguiría la Anunciación de María una obra conjunta de Leonardo, Verrochio y posiblemente otro pintor. La obra fue ejecutada con óleo y pintura al temple.
En 1472, el nombre de Leonardo da Vinci se puede encontrar en las listas de miembros de la "Lukasgilde", el gremio de artistas y médicos. Además, su padre lo equipa poco después con su propio taller. Los siguientes diez años de su vida, Leonardo los pasará en Florencia, donde permanecerá en contacto con el taller de su maestro.
Las Madonnas de Leonardo da Vinci

En los años florentinos, se crearon tres cuadros de la Virgen pintados al óleo, dos de los cuales se consideran hechos en realidad por Leonardo da Vinci, mientras que la autoría del tercero es controvertida. La Madonna del garofano (Virgen del clavel) es una obra que probablemente se creó en el taller de Verrochio y se considera de su autoría. En la imagen, que muestra a la Santísima Madre con el niño cristo en su regazo, frente a un arco que permite la vista de un amplio paisaje de montaña, María le da a su hijo un clavel. En el arte cristiano, el clavel es un símbolo de un clavo de crucifixión debido a su forma.

También se considera que la Madonna Benois, también llamada Virgen con el Niño y flores, es obra de Leonardo. Las conclusiones sobre la autoría real de Leonardo da Vinci se pueden encontrar en las numerosas notas conservadas. El zar ruso Nicolás II adquirió por el equivalente a 1’5 millones de dólares de la esposa del pintor Léon Benois el cuadro para el Hermitage de San Petersburgo en 1914, convirtiéndose en la pintura más cara comprada hasta esa fecha. Incluso aunque Leonardo no la completara, ya que falta el paisaje de la ventana y los dientes de la Virgen son apenas reconocibles.

Otro retrato de Madonna de esa época, pero probablemente no pintada por Leonardo, es Madonna Dreyfus, también llamada La Virgen de la granada. Se cree que el trabajo podría ser obra de Lorenzo di Credi (1459 - 1537) que había coincidido con Leonardo como alumno en el taller de Verrochio.

Otro controvertido retrato es Madonna Litta, conocida también como Virgen con el Niño Jesús que también forma parte de la colección del Museo del Hermitage de San Petersburgo, donde se exhibe como obra de Leonardo da Vinci. Sin embargo, hoy en día se tiene la certeza de que es obra de los alumnos de Leonardo, Giovanni Antonio Boltraffio, quien junto con Marco d'Oggiono, lo realizaron en el taller milanés de Leonardo entre 1490 y 1495.

Completamente diferente a sus otras imágenes de vírgenes, Leonardo diseñó La Virgen de las Rocas, que muestra junto a María y el niño Jesús, también a Juan el Bautista niño y un ángel. Con la elección de una cueva de roca como lugar de acción, Leonardo siguió la tradición pictórica bizantina, que ubicaba el nacimiento de Cristo en una cueva de este tipo. El cuadro fue encargado por una iglesia franciscana de Milán, donde Leonardo trabajó como ingeniero entre 1482 y 1499, principalmente para inventar equipos de guerra y juegos mecánicos para las magníficas festividades del duque Ludovico Il Moro Sforza.

La primera versión de La Virgen de las Rocas con el brazo alargado del ángel sujetando a Juan el Bautista no complació y Leonardo tuvo que pintar una segunda versión, en la que a todos los presentes se les quitó el sfumato y la mano del ángel ya no estaba representada, centrando más el enfoque en el niño Jesús.
Obras inacabadas

Como cualquier genio universal, Leonardo era un hombre ocupado. Una y otra vez tuvo problemas con sus clientes, cuando la entrega de una obra se hacía de esperar, como por ejemplo en el famoso mural de La última cena que Leonardo había creado entre 1494 y 1498 para el convento dominico de Santa Maria delle Grazie de Milán. Otras obras nunca se terminaron, incluida la cabeza de una niña llamada La Scapigliata, San Jerónimo o la Adoración de los Magos. El último trabajo que había sido pensado como un retablo para una iglesia en Florencia, no se completó porque Leonardo dejó la ciudad en 1482 para ir a Milán.

Las razones de las obras inacabadas de Leonardo no se comprenden del todo. Por supuesto, sus muchos intereses hacían que fuera difícil concentrarse en una sola cosa durante un período de tiempo. Tal vez Leonardo encontrara sus estudios anatómicos y sus diseños mecánicos más emocionantes. Estos últimos eran su principal fuente de ingresos para no depender únicamente de la venta de sus pinturas. Cualesquiera que fueran las razones, las obras de Leonardo da Vinci, sus estudios y sus notas, son testimonios fantásticos de la vida de un artista cuyo verdadero genio nunca podrá ser comprendido en su totalidad.
Encuentra obras inspiradas en Leonardo da Vinci en el buscador de Barnebys.
Imagen de portada: LEONARDO DA VINCI. La Gioconda o La Mona Lisa. Óleo sobre tabla (1503-1516) vía Musée du Louvre (París)



