Sólo para auténticos coleccionistas de sellos

Se dice que la tecnología está devaluando los sellos, pero la verdad muestra todo lo contrario: las subastas filatélicas solo están cosechando éxitos de registros y cada año llegan a las subastas colecciones más raras.

Sólo para auténticos coleccionistas de sellos

A principios de la década de 1990, el multimillonario de 74 años Bill Gross construyó la colección privada de sellos estadounidenses más grande y valiosa del mundo. La primera venta, de una serie de cuatro, generó 10 millones de dólares, batiendo el récord para una subasta de sellos en un solo día. El legendario filatelista checo Ludvik Pytlicek llegó a subastar una pieza muy valiosa de su colección: un sello austrohúngaro de 1919, valorado en casi 200 mil euros.

El sello más valioso de la historia

La Guayana Británica en una foto de archivo. Imagen vía: Sothebys
La Guayana Británica en una foto de archivo. Imagen vía: Sothebys

La historia del sello más valioso de todos los tiempos, es la Guayana Británica 1 Centavo Magenta de 1856. En esos años, la Guayana Británica (ahora una nación independiente de Guyana) vendió sus sellos. Mientras esperaban los nuevos, el empleado de correos local imprimió los temporales de 4 y 1 centavo, cuatro para cartas, uno para periódicos. Los sellos circularon solo por dos meses, hasta que llegaron los oficiales.

Unos cuantos de aquellos sellos lograron sobrevivir. Pero, dado que los periódicos generalmente se tiraban justo después de ser leídos, se creía que los de un centavo se habían perdido por completo. En 1873, un niño escocés de 12 años encontró un sello de un centavo en un montón de viejos periódicos familiares y se lo mostró a un filatelista local. De la venta obtuvo el equivalente actual de menos de veinte euros: un buen rendimiento para un sello de un centavo, pero aún así, un mal negocio.

De hecho, ese mismo sello ha batido tres récords de subasta, uno tras otro: la primera vez en 1922, cuando se vendió por 30.000 euros, la segunda en 1970 cuando fue subastado por 230.000. Finalmente, la tercera, en 2014, ese año, la Guayana Británica 1 Centavo Magenta fue adquirida por 7’6 millones de euros, 400.000 € más que la estimación de toda la colección de Bill Gros y el sello austro-húngaro de Pytlicek juntos.

La casa de subastas Catawiki ofrece subastas de sellos periódicas. En Barnebys hemos seleccionado algunos de los sellos disponibles de su catálogo.

Conviértete en un filatelista experto

Sellos “Huérfanos de guerra”. Francia (1917/1918)
Sellos “Huérfanos de guerra”. Francia (1917/1918)

El mundo de la filatelia no puede en modo alguno prescindir de un estudio minucioso de los sellos: cuanto más estudies, más probabilidades tendrás de crear una colección de valor a lo largo del tiempo. La primera regla de un filatelista es que la rareza es la clave del valor, y que los dos elementos que la afectan son la edad y la condición del sello.

Sellos de “Mónaco”. Francia (1978)
Sellos de “Mónaco”. Francia (1978)

El sello más antiguo que se conoce es el Penny Black británico. Entre el 15 de abril de 1840 y el 27 de enero de 1841, se imprimieron 69 millones. Estas muestras tenían una peculiaridad singular: no estaban perforadas mecánicamente y cada sello se cortaba a mano. Su valor varía mucho según la condición: un Penny Black usado y dañado podría valer menos de 20 euros, pero uno no utilizado y nuevo podría valer 10.000 €, si no más.

Sellos de “Marianne de Dulac”. Francia (1942)
Sellos de “Marianne de Dulac”. Francia (1942)

Y es aquí donde el estudio y la perseverancia son un valor añadido: después de la primera impresión, se utilizaron otras once hojas para imprimir del Penny Black, y cada sello conserva su rastro. La última lámina produjo solo 168.000 sellos, haciendo que estos sean los más raros, y por lo tanto los más valiosos, de su género.

El kit del coleccionista de sellos

Sellos de 30 céntimos. Francia (c. 1925 – 30)
Sellos de 30 céntimos. Francia (c. 1925 – 30)

Los verdaderos filatelistas tienen en cuenta dos elementos: el análisis y la protección. El análisis requiere herramientas específicas: una lupa, un conjunto de pinzas especiales con punta plana (para evitar dañar los sellos, catálogos de sellos que enumeran sellos impresos de un solo país.

Sello. "Avión sobrevolando París" 50 francos
Sello. "Avión sobrevolando París" 50 francos

Así como un medidor del dentado de los sellos postales (llamado "odontómetro") que permite la medición del dentado del sello y la cantidad de perforaciones contenidas en dos centímetros, llamado "paso" del dentado. Por último, muchos sellos tienen una marca de agua, al igual que los billetes: en este caso, una lámpara ultravioleta puede ser muy útil.

Sello. "Victoria alada de Samotracia". Francia (1937)
Sello. "Victoria alada de Samotracia". Francia (1937)

En cuanto a la protección, incluso si los sellos están hechos de materiales que pueden resistir su uso y las inclemencias del tiempo, es mejor no probar suerte: los proveedores filatélicos siempre ofrecen estuches de protección, carpetas y cajas metálicas para almacenarlos.

Sellos del África occidental (Colonias francesas) entre 1944 y 1956
Sellos del África occidental (Colonias francesas) entre 1944 y 1956

Cómo reconocer un sello valioso

5 series completas de sellos de celebridades y grandes hombres. Francia (1950/1955)
5 series completas de sellos de celebridades y grandes hombres. Francia (1950/1955)

A menudo los sellos más valiosos son los más antiguos. Un sello brasileño de 1843 llamado “Bull's Eye”, el primer sello impreso en Sudamérica, podría tener un valor de 5 mil euros, en cambio, una hoja de 50 “Bull's Eye” de 60 reis de 2013 se ha subastado por 530.000 euros.

Sello “Príncipe Carlos III”. Mónaco (1885)
Sello “Príncipe Carlos III”. Mónaco (1885)

La antigüedad no es una condición sine qua non para evaluar el valor de un sello postal: incluso un error de impresión podría aumentar su precio ¡y mucho!. Entre los ejemplos más famosos, se encuentra el Sello “Roses Error” de 1973. Algunos especímenes carecían de la redacción "13 p" y esta peculiaridad ha provocado su estimación, tanto es así que recientemente un espécimen fue subastado por 145.000 euros.

Sello "Expo des ailes brisées". Francia (1947)
Sello "Expo des ailes brisées". Francia (1947)

Un sello italiano con error de color de 1859, fue vendido por 1’8 millones de euros, gracias al error de color en la impresión que era de color azul en lugar del color naranja tradicional. El sello con el error de impresión más famoso, sin embargo, es el “British Plate 77 Penny Red”. Impreso en 1863, había sido considerado no vendible y todos los especímenes fueron destruidos. Alguno, sin embargo, escapó de la quema y en 2016, un sello de 77 peniques fue vendido por 550.000 euros.

El verdadero valor añadido de la filatelia

Sellos "IV Centenario de la llegada de J. Cartier al Canadá” Francia (1934)
Sellos "IV Centenario de la llegada de J. Cartier al Canadá” Francia (1934)

Obviamente, para muchos coleccionistas, el valor de su colección no es financiero: es más una cuestión de historia, tradición y el placer del conocimiento. Cada nación del planeta imprime sellos que documentan y celebran eventos importantes de su historia. Y es por eso que los sellos son una especie de puerta de entrada a la cultura humana: estudiarlos significa tener que aventurarse potencialmente en las disciplinas humanísticas y científicas más diversas.

Echa un vistazo a todos los sellos a subasta o vende los tuyos en Catawiki.