Uno de los aspectos más destacados de la subasta de Viejos Maestros que Christie's celebrará en Nueva York el 1 de mayo es un retrato pintado por Elisabeth Vigée-Lebrun en 1789 de Jeanne Bécu, Comtesse du Barry (1743-1793), la última amante del rey francés Luis XV.

En el momento en que se realizó la pintura, Luis XV llevaba quince años muerto y Jeanne du Barry vivía una vida aislada, rodeada por los lujos de su antiguo amante, en su castillo de Louveciennes, cerca de París. E incluso había un nuevo hombre en su vida, el Duque Louis Hercule Timoléon de Cossé-Brissac, que presumiblemente también era el comisionado del retrato.
En la vida de Madame du Barry, el arte y el lujo siempre jugaron un papel importante, como lo demuestran estas cinco curiosidades:
1. Musa en Madame Tussauds

La figura de cera más antigua expuesta en el Museo de Madame Tussaud de Londres lleva por nombre “La Bella Durmiente” y se remonta a mediados de la década de 1760. Supuestamente, nadie más que la amante real, que en ese momento vivía como cortesana en París, pudo ser la modelo.
2. Mecenas de las artes
En 1769, Jeanne, de 25 años de edad, es casada rápidamente con un conde para poderla presentar oficialmente en la Corte y convertirse en la amante de Luis XV. En su posición de gran alcance en la corte de Versalles, no solo disfrutaba regularmente de fastuosos regalos, sino que también se convirtió en mecenas de las artes, lo que hizo con cariño y mostró tener buen gusto.

Luis XV le dio la llave de Louveciennes que Jeanne agrandó y decoró. De particular importancia fue el Pabellón de Música, construido en 1771 por el arquitecto Claude Nicolas Ledoux y que está considerado el prototipo del clasicismo francés por excelencia.
3. The Frick Collection
Otro de los artistas encargado en la decoración fue Jean-Honoré Fragonard. Para el pabellón, debía crear una serie de murales y como resultado, presentó la serie de paneles “Roman d'amour de la jeunesse”, un encantador conjunto rococó de idilio pastoral.

Las imágenes fueron rechazadas porque la amante real, Jeanne, las consideraba demasiado frívolas. Con corazón apesadumbrado, Fragonard las colgó en casa de su primo en su ciudad natal de Grasse. Hoy forman parte de la Colección Frick de Nueva York.
4. Por el amor a las joyas, más de uno pierde la cabeza
Uno de los casos criminales más notorios del siglo XVIII es el caso del collar de 647 diamantes que le costó a la inocente reina María Antonieta su cabeza. Luis XV lo había encargado al joyero de la corte Boehmer para dárselo a su amante Jeanne, pero el rey murió antes de que se pudieran pagar los dos millones de libras que valía el collar.

Boehmer viajó por las cortes reales de Europa, pero nadie estaba dispuesto a pagar un precio tan alto. La desesperación del joyero finalmente lo puso en contacto con una banda de estafadores que supuestamente llevarían el collar a la reina María Antonieta y que nunca llegó a tener en sus manos.
5. Más que un retrato
Desde finales de la década de 1770, Élisabeth Vigée-Lebrun se convirtió en la retratista más buscada de Francia. María Antonieta fue pintada repetidamente por ella y todos los miembros de la nobleza, hicieron lo mismo. Jeanne du Barry también, por supuesto.

El retrato ofrecido por Christie's data de 1789 y es el último de los tres retratos pintados por Elisabeth Vigée-Lebrun a Madame du Barry. Los dos primeros son de los años 1781 y 1782; en uno de ellos, Jeanne es pintada como María Antonieta, con un sencillo vestido blanco y un sombrero de paja. En el otro, lleva una corona de flores en el pelo.

En 1789, Vigée-Lebrun también pintó el cuadro del ministro indio Mohammed Dervish Khan que se subastó el 30 de enero de 2019, en Sotheby's de Nueva York por 7’18 millones de dólares, estableciendo un nuevo récord para la artista y alcanzando el mayor precio en una subasta de Viejos Maestros. El retrato de Jeanne du Barry formaba parte de la colección de la familia Rothschild. Su precio estimado de venta es 1 a 2 millones de dólares.
Encuentra la obra de Elisabeth Vigée-Lebrun en el buscador de Barnebys.

