Toda mi obra fue concebida en Mont-Roig.
Joan Miró decidió convertirse en pintor durante un período de convalecencia tras haber padecido la fiebre tifoidea en una finca de la localidad de Mont-Roig del Camp, en Tarragona. Las obras de Miró reflejan los paisajes que rodean la casa familiar. Una de sus primeras obras conocidas es una pintura del mencionado paisaje rural. La obra, titulada La Masia, fue pintada entre 1920 y 1922. Joan Miró dijo de la obra: " Es un resumen de toda mi vida. Quería ilustrar, en este cuadro, todo lo que me gustaba de ese lugar". Hoy en día, el óleo sobre lienzo se encuentra colgado en una de las paredes de la National Gallery of Art en Washington DC y la pequeña casa representada en el lienzo se ha convertido en la Fundació Mas Miró.

A principios de los años 20, Miró se inspiró en la obra de Pablo Picasso y en el movimiento cubista, pero fueron sus estancias en París las que ayudaron a desarrollar su famoso estilo surrealista. Entre 1930 y 1940, Miró exploró nuevas técnicas, como el collage, e incorporó materiales no pictóricos en sus pinturas. También experimentó con la cerámica y la escultura, creando unas 230 obras.

A finales de los años 50, Miró se trasladó a Mallorca. Cada nueva casa, paisaje o taller ayudó al artista catalán a forjar su universo plástico, a desarrollar nuevas técnicas y a convertirse en uno de los artistas más importantes del siglo XX. Allí creó dos murales para la sede de la UNESCO en París, compuestos por placas de cerámica y llamados la Luna y el Sol. Las dos monumentales obras le valieron el premio bienal de la Fundación Guggenheim en 1958.
Joan Miró: El artista del tapiz
Una noche, a finales de 1966, la hija de Joan Miró, Maria Dolors Miró, fue atropellada por un tren en el cruce de Mont-roig del Camp. Un joven médico, el Dr. Rafael Orozco, trató las heridas de la única hija del artista y, como recompensa por sus servicios, pidió a Miró que pintara un cuadro para decorar el hospital de la Cruz Roja en Tarragona. El lienzo lo diseñó junto con el artista Josep Royo y fue bautizado como Tapís de Tarragona, la obra sentó las bases de la colaboración entre los dos artistas y fue presentada en septiembre de 1970 en la Sala Gaspar de Barcelona. Hoy en día, el tapiz se exhibe en el Museo de Arte Moderno de Tarragona.

La colaboración entre los dos artistas dio lugar a cuatro tapices: el de 1974, titulado La Grande Tapisserie (de 66 metros cuadrados, 6 x 11 metros) fue destruido durante el ataque a las Torres Gemelas pues decoraba el salón del World Trade Center. El boceto, un óleo sobre lienzo, se conserva actualmente en la Fundación Joan Miró de Barcelona.
Las obras pictóricas

Étoile Bleue es una extraordinaria pintura hecha por Miró en el apogeo del surrealismo. Se considera la obra clave de la serie Sueños. Expuesta por primera vez en el Museo Solomon R. Guggenheim de Nueva York en 1971, el lienzo reúne de manera excepcional figuras humanas y símbolos cósmicos sobre un fondo azul brillante. La obra se vendió en Sotheby's en Londres en 2012 por 29,4 millones, estableciendo un nuevo récord para el artista.

La serie Peinture fue creada en la década de 1930 e incluye un total de 18 pinturas. Las formas biomórficas flotan ingrávidas en un espacio aparentemente ilimitado. En ese momento, Miró quiso " matar" la pintura y entró en una fase de experimentación rompiendo las reglas de la pintura tradicional. Creó collages subversivos a través de una pintura conflictiva y una "anti-pintura", creando una serie de obras enigmáticas.

Aidez l'Espagne fue un cuadro creado para ser comercializado como sello y destinado a recaudar fondos para la causa republicana durante la guerra. La composición de la imagen se centra en un campesino catalán levantando el puño derecho. Miró incluye la frase: "En la lucha actual, veo fuerzas obsoletas en el lado fascista y gente en el otro lado, con inmensos recursos creativos que ayudan a España a aturdir al mundo". Miró quería hacer un llamamiento a los gobiernos de los países vecinos para que ayudaran a la República Española.
Los últimos años
En los últimos años de la carrera de Joan Miró, el artista recibió numerosos premios y galardones. 1983 muere y 1982 es el año en el que termina su gran escultura barcelonesa Dona i Ocell, una obra que puede considerarse como la culminación de una carrera productiva de gran importancia para el desarrollo del arte moderno.



