El Greco: "Pinto porque los espíritus susurran locamente dentro de mi cabeza"

El Greco fue una de las figuras más complejas que ha tenido la historia del arte. El artista griego diluyó la cultura bizantina que se había puesto a la vanguardia a principios del Renacimiento italiano, contribuyendo a la grandeza de la Edad de Oro española.

El Greco: "Pinto porque los espíritus susurran locamente dentro de mi cabeza"

Inicios

EL GRECO. "Cristo en la cruz" (c. 1600). Imagen vía: Sotheby's
EL GRECO. "Cristo en la cruz" (c. 1600). Imagen vía: Sotheby's

Domenikos Theotokopoulos nació el 1 de octubre de 1541 en Candia (Herakleion), Creta, entonces protectorado de la República de Venecia y disfrutó durante su vida de cierto reconocimiento artístico, pero después de su muerte el artista sería olvidado en detrimento de Murillo, Velázquez o Zurbarán, incluso en algunos círculos su obra sería despreciada. Durante más de dos siglos antes de ser redescubierto, a mediados del siglo XIX, por los románticos franceses, como Delacroix. En el siglo XX inspiraría a los más grandes pintores, comenzando por Pablo Picasso.

En el siglo XVI, su obra principalmente está dedicada a temas religiosos, aunque era considerada extravagante, en la actualidad la pintura de El Greco es valorada y reconocida como uno de los "manieristas" preferidos por el público y los coleccionistas. Dotado de un innato sentido para los negocios y las empresas, agudizado por los grandes maestros italianos, el artista sedujo a la Iglesia y a la Corte Española, influyendo significativamente en los artistas contemporáneos.

De los iconos al manierismo

EL GRECO. "La Anunciación" (c. 1567). Imagen vía: Sotheby's
EL GRECO. "La Anunciación" (c. 1567). Imagen vía: Sotheby's

El Greco se formó en pintura de iconos en su ciudad natal y pasó a rango de maestro en 1566 junto a su hermano mayor, aunque pocos de los primeros trabajos han sido identificados formalmente y los detalles de su vida y carrera en Creta son anómalos. Desde 1568 en adelante, vivió en Italia, especialmente en Venecia, donde adoptó las técnicas expresivas del Renacimiento, bajo la influencia de Tiziano, Tintoretto o Jacopo Bassano.

EL GRECO. "La expulsión de los mercaderes del templo" (c. 1600). Imagen vía: The National Gallery de Londres
EL GRECO. "La expulsión de los mercaderes del templo" (c. 1600). Imagen vía: The National Gallery de Londres

Es en ese momento que sus "raíces" pictóricas griegas tienden a desvanecerse bajo el ideal artístico veneciano y su enfoque del color. Desde 1570 en adelante, El Greco se establece en Roma al servicio del Cardenal Farnese. Aquí descubre a Miguel Ángel, por cuya pintura no parecía tener mucha admiración, a diferencia de su escultura y dibujo. Se codeó con los manieristas tardíos como Sermoneta, Zuccari y el veneciano Muziano y durante este periodo en Roma realiza "La expulsión de los mercaderes del templo", que ahora se encuentra en la National Gallery de Londres.

También fue en Roma donde conoció a varios artistas españoles asociados a la Escuela de Toledo, quienes podrían haberlo convencido de emigrar a España, donde el proyecto de decoración de El Escorial, cerca de Madrid, atrajo a muchos artistas europeos.

Gloria en España

En 1576, se muda a Madrid, cerca de la corte de Felipe II y unos años más tarde a Toledo, que es el centro de la vida artística, intelectual y religiosa del país en aquella época. La "Edad de Oro" estaba en pleno apogeo a pesar de la Inquisición y la censura. Una de las obras de El Greco, "Martirio de San Mauricio" para el Escorial de 1579, tuvo que ser "repintado".

Izquierda: EL GRECO. "El Expolio" (c. 1577-79). Imagen vía: Wikipedia

Derecha: EL GRECO. "El entierro del Conde de Orgaz" (1588). Imagen vía: Wikipedia
Izquierda: EL GRECO. "El Expolio" (c. 1577-79). Imagen vía: Wikipedia Derecha: EL GRECO. "El entierro del Conde de Orgaz" (1588). Imagen vía: Wikipedia

El artista recibe numerosos encargos, tanto institucionales como privados de escenas religiosas monumentales, pinturas más pequeñas para devociones más personales, retratos como el realizado entre 1577 y 1579 para la Catedral de Toledo, "El Expolio" que será representativo de sus primeras obras exitosas en España, mientras que "El entierro del Conde de Orgaz", completado en 1588 para la Iglesia de Santo Tomé de Toledo está considerada su obra maestra.

EL GRECO. Retrato de Jorge Manuel Theotocópuli (c. 1600-1605). Imagen vía: Museo de Bellas Artes de Sevilla
EL GRECO. Retrato de Jorge Manuel Theotocópuli (c. 1600-1605). Imagen vía: Museo de Bellas Artes de Sevilla

El pintor importó a España un espíritu empresarial heredado de los grandes maestros venecianos y después de haber aprendido las lecciones de la censura, su obra se convirtió en una verdadera empresa comercial, donde muchos ayudantes trabajaron en la producción en masa de las versiones originales de El Greco completamente autografiadas. Su hijo, Jorge Manuel Theotocópuli, nacido en Toledo en 1578 de su relación con Jerónima de las Cuevas, perteneciente a una gran familia de Toledo, se encuentra entre sus ayudantes. A principios del siglo XVII, el maestro recluta al grabador flamenco Diego de Astor y multiplica sus obras en forma de impresiones. Ganaba mucho dinero que gastaba sin pensar y llevaba un estilo de vida bastante ostentoso.

Declive y muerte

EL GRECO. "San Francisco y el hermano Leo en la meditación" (c. 1606). Imagen vía: Christie’s
EL GRECO. "San Francisco y el hermano Leo en la meditación" (c. 1606). Imagen vía: Christie’s

A partir de 1604, el artista tuvo que enfrentar varias demandas judiciales por obras inacabadas, incluidos varios retablos que, además, le reprochaban la "industrialización" de sus producciones. Cuando El Greco murió el 7 de abril de 1614, a la edad de 72 años, estaba prácticamente arruinado, y su hijo tuvo que luchar para salvar muchas de sus obras, amenazado con ser incautado por sus acreedores.

A este final deshonroso se agrega el olvido sufrido de su obra durante más de dos siglos, a causa de la aparición del Barroco y el Neoclasicismo. A principios del siglo XIX, pocas personas en Europa conocían sus pinturas; ninguna de sus obras aparece en la selección de las 50 pinturas de la Escuela Española enviadas desde Madrid a París por José Bonaparte en 1815 y, un cuarto de siglo más tarde, cuando se inauguró la Galería Española de Louis-Philippe en el Museo del Louvre, ni aparece. Fueron los escritores románticos franceses, especialmente Théophile Gautier, quienes descubren toda su complejidad a mediados del siglo, gracias a sucesivos viajes por España, mucho antes de que pintores como Delacroix, Millet, Manet y más tarde Cézanne, se interesaran por su trabajo.

Retorno a la fama

EL GRECO. Retrato de un caballero anciano, considerado un autorretrato (1595-1600). Imagen vía: Metropolitan Museum of Art de Nueva York
EL GRECO. Retrato de un caballero anciano, considerado un autorretrato (1595-1600). Imagen vía: Metropolitan Museum of Art de Nueva York

Gracias a la iniciativa del Marqués Benigno de la Vega-Inclán, a principios del siglo XX, de la creación de un museo en su nombre en Toledo, se restaura del olvido. En el libro publicado en 1912, "Spanische Reise", del crítico alemán Julius Meier Graefe, aparece como "el precursor del arte moderno y el expresionismo". Un título de "nobleza" que ni Picasso, ni Delaunay, ni siquiera, más tarde, Jackson Pollock, lo han ostentado. Apollinaire diría de El Greco que reunía "todos los esplendores de la fe cristiana unidos con las bellezas del helenismo".

EL GRECO. "Santo Domingo en oración" (1588). Imagen vía: Sotheby's
EL GRECO. "Santo Domingo en oración" (1588). Imagen vía: Sotheby's

La obra más cara de El Greco vendida hasta la fecha es un óleo sobre lienzo pintado en 1588 de "Santo Domingo en oración" que estableció un récord de venta personal en Sotheby's en 2013 cuando fue vendido por 10.500.000 de euros.

Encuentra toda la obra de El Greco disponible en el buscador de Barnebys.

Artículo escrito por Ana Isabel Escriche del equipo editorial Barnebys España.