Estamos hablando cada vez más de sostenibilidad, no solo en el sector de la moda, sino también en lo que respecta a muebles, decoración del hogar y electrodomésticos. Según la Agencia Sueca para la Protección del Medio Ambiente, nuestras casas representan el 20% del impacto ambiental y de este porcentaje, casi la mitad está compuesta por muebles y objetos decorativos. Tanto la Sociedad Sueca para la Conservación de la Naturaleza como el Fondo Mundial para la Naturaleza fomentan la reutilización para reducir los desechos, la contaminación y limitar el impacto sobre el medio ambiente y el clima.

"Comprar artículos de segunda mano no es solo una tendencia, sino algo necesario para un cambio consciente", explica Pontus Silfverstolpe, cofundador de Barnebys.
Por lo tanto, esta nueva conciencia está impulsando el comercio del mercado de segunda mano en una dirección sostenible. De la misma manera que las generaciones Y y Z rechazan cada vez más la última moda, la misma tendencia parece afianzarse en el mundo del diseño de interiores y los muebles.

Según Barnebys, las ventas de muebles y accesorios en 2018 aumentaron un 32% en comparación con años anteriores. El interés se intensificó especialmente en el grupo de menores de 45 años, una edad en la que muchas personas compran y amueblan su primer hogar. Si bien los precios continúan aumentando en los muebles diseñados en el siglo XX, los muebles contemporáneos, antigüedades y muebles clásicos parecen ser cada vez más accesibles para cualquier presupuesto.

"Hoy es posible comprar un objeto de alta calidad hecho a mano en el siglo XIX por menos de lo que vale un mueble en IKEA", continúa Silfverstolpe.

En los últimos años, el mercado de segunda mano se ha vuelto más accesible. Cada vez menos personas tiran artículos a la basura, favoreciendo el intercambio o la venta a través de canales dedicados, como es el de la subasta. Para evitar la práctica de que es mejor la cantidad sobre la calidad inculcada a través de la moda, las nuevas generaciones optan por comprar artículos usados con especial atención a la artesanía y a la durabilidad.

"La calidad se paga", insiste Silfverstolpe. "No solo es dinero, sino también impacto ambiental. Esto explica el creciente interés en muebles únicos y personalizados, donde la calidad es un requisito previo esencial para que los objetos duren".

Echa un vistazo a la sección de muebles y diseño de segunda mano en el buscador de Barnebys, encontrarás todos los muebles que ilustran este artículo y muchos más.
