La transición a la llamada "era digital", cuyo comienzo real ha estado marcado por la difusión de Internet a escala global, está cambiando las reglas del juego en todos los sectores. En particular, en algunas tecnologías (como la inteligencia artificial, big data y el machine learning) podrían ayudarnos a simplificar los procesos en los que se basan nuestros mercados, haciéndolos más transparentes y eficientes. Por lo tanto, casi todos los sectores están invirtiendo cantidades cada vez mayores de dinero en investigación e innovación digital, con la esperanza de revolucionar el mercado con soluciones de vanguardia.

En la parte superior de la lista de tecnologías que dan más esperanza está el Blockchain, el sistema que subyace tras la moneda digital "Bitcoin" creada en 2009 por un inventor anónimo. Blockchain es, en resumen, una especie de registro de bloques, cada uno de los cuales contiene un conjunto de información no modificable. Este sistema, que se basa en la transparencia, la seguridad y la inmutabilidad de los datos ingresados, permite realizar transacciones seguras y rápidas prácticamente en cualquier sector. Y no es difícil imaginar que el alcance de su aplicación podría ser revolucionario.

En cuanto al mercado del arte, un sistema basado en Blockchain brindaría mayor transparencia, como también se anunció en el informe Deloitte Art and Finance de 2017. A través de esta tecnología, por ejemplo, cada obra podría conservar toda la información de las transacciones de las que fue objeto, del valor, de las colecciones de las que proviene, de la autenticidad, etc. Cada cambio de un propietario a otro constituiría un nuevo "bloque" agregado en secuencia a los anteriores. La cadena no puede romperse ni modificarse: esto significa que todos los datos ingresados previamente y validados por varias partes (por ejemplo, el propietario que vende el lote, el experto que lo autentificó, la casa de subastas que lo coloca en venta, etc.) no se pueden cambiar.

La introducción de un sistema similar obviamente tendría grandes ventajas. En primer lugar, sería mucho más fácil rastrear la procedencia y la autenticidad de una obra, pero también asegurarse de que la institución a la que se le compra es confiable. Un componente no insignificante para casas de subastas y galerías, que en los últimos años ha descubierto cómo Internet puede aumentar la visibilidad y difundir a un público mayor, pero también hace que el proceso de verificación y la confiabilidad de vendedores y compradores sea más complejo. El hecho de que esta tecnología sea tan reciente y aún esté en desarrollo, no ayuda a comprender cuánto y si realmente, puede ser tan revolucionario como muchos dicen.
[youtube id="KT-gPtK5uHY"]
Lo cierto es que los principales actores del sector están jugando por adelantado: sobre todo Christie's, que a mediados de año reunió a los representantes más importantes del mercado en una conferencia titulada: " Art + Tech Summit — Is the Art World Ready for Consensus?" dedicada a este tema. En esa ocasión, la discusión resaltó la necesidad de ser cautelosos y reflexionar sobre los problemas que esta transformación podría traer consigo, especialmente con respecto a la seguridad de los datos del usuario.
De momento, la famosa casa de subastas inglesa utilizó Blockchain para registrar digitalmente los datos de todas las obras que se subastaron el 20 de noviembre de la venta "An American Place: The Barney A. Ebsworth Collection". Éste es solo el comienzo.




