La exitosa venta del universo de los Lalanne de este otoño en Sotheby's, reunió las obras de su residencia-taller de Fontainebleau. Piezas realizadas por la pareja y que habían elegido para rodearse diariamente. François-Xavier y Claude Lalanne desarrollaron un universo atípico, basado en una complementariedad real. Diseñadores de moda, artistas respetados como: Dalí, Magritte, Tinguely o Nikki de Saint-Phalle se encontraban entre sus amigos. El matrimonio Lalanne se hizo un hueco en la escena artística mundial, manteniendo la simplicidad. Las formas vegetales, animales y minerales dominaban la totalidad de su trabajo, presentando un nuevo vocabulario plástico.
1. Las ovejas de François-Xavier Lalanne son una referencia a Homero

Las famosas ovejas de lana de François-Xavier están inspiradas en un pasaje de la Odisea, la epopeya griega compuesta en el siglo VIII a. C. por Homero. Originalmente presentadas con el título Pour Polyphème, las esculturas Moutons de laine hacen referencia al momento en que Ulises y sus camaradas ciegan al Cíclope Polifemo y escapan de su cueva aferrándose al vientre de sus ovejas gigantes.
2. Claude Lalanne inspiró el álbum de Serge Gainsbourg

El álbum L’Homme à tête de chou proviene del “amor a primera vista” de Gainsbourg con una escultura de Claude (del mismo nombre), que se encontró al azar en una galería y que compró en el acto. La estatua, un hombre sentado con un repollo en lugar de cabeza, le inspiró una de sus mejores obras maestras, el álbum de 1976 aclamado por la crítica.
"Vi a L’Homme à tête de chou en la ventana de una galería de arte contemporáneo. Quince veces volví allí y después, bajo hipnosis, abrí la puerta, pagué en efectivo y me la entregaron en mi casa. Al principio me hizo hablar, luego se descongeló y me contó su historia". La canción de L’Homme à tête de chou cuenta la historia de un hombre de unos cuarenta años que se enamora de una peluquera de mente bastante liberal con la que tendrá una aventura.
Claude Lalanne comentaría: "Habían pasado solo cinco días desde que la había terminado. Me alegré de que fuera él quien la comprara porque lo admiraba mucho. Más tarde, me llamó para preguntarme si aceptaba que pusiera la estatua en la portada de su próximo álbum. Estuve de acuerdo y, para agradecérmelo, me invitó al estudio de grabación para que escuchara el álbum L‘Homme à tête de chou antes de que saliera al mercado".
3. El arte de los Lalanne está pensado para ser utilizado

Para los Lalanne el arte era parte de la vida cotidiana. Con esta idea, en sus obras habituales y en sus esculturas personales, han tratado de reafirmarse. Así es como sus creaciones fueron tanto esculturales como funcionales. Las ovejas de François-Xavier pueden usarse como taburetes. "Pensé que sería divertido llenar una gran sala con un rebaño de ovejas", dijo, "después de todo, es más fácil tener una escultura en tu sala de estar que una oveja real, y es aún mejor si podemos sentarnos en ella".
4. François-Xavier el vecino de Brancusi

Cuando llegó a París a los 18 años de edad, Francois-Xavier estableció su estudio en Impasse Ronsin, en el bullicioso distrito de artistas. Visitaba regularmente a su vecino, Constantin Brancusi, con una botella de vodka y un paquete de cigarrillos. Brancusi lo presentó a los componentes del círculo de los surrealistas, y tuvo una gran influencia en su trabajo, al igual que Man Ray y Max Ernst. Claude y François-Xavier se conocieron en una de las exposiciones de Brancusi en 1952.
5. Sus primeros trabajos fueron muy criticados

"Nos ignoraron por completo. Para ellos, crear esculturas que tengan utilidad era una tontería". Las críticas no siempre han sido delicadas con la pareja Lalanne, como Claude señaló en 2013, recordando su primera exposición. Aunque sus primeras obras no fueron recibidas con gusto, la pareja de artistas siempre se ha negado a cumplir con los estándares del mundo del arte. Una decisión que les fue bien, porque solo unos años después, sus obras atípicas invadían las galerías y llenaban las páginas de las revistas.
6. François-Xavier fue guarda en el Louvre

El primer trabajo de François-Xavier cuando llegó a París fue de guarda en el Louvre. Donde pasaba su tiempo estudiando los artefactos egipcios que se conservan en sus colecciones. Las estatuas de rinocerontes, babuinos, gatos e hipopótamos egipcios influyeron mucho en su trabajo.
François-Xavier Lalanne nació el 28 de agosto 1927 y falleció el 7 de diciembre de 2008, mientras que Claude Lalanne nació el 28 de noviembre de 1925 y falleció el 10 de abril de 2019.
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