Philippe Halsman nació en Riga (Letonia) en el seno de una familia judía, a principios del siglo XX. Es acusado de la muerte de su padre que cayó por un precipicio en 1928. Condenado a 4 años de cárcel, la influencia y presión de Sigmund Freud, Thomas Mann y Albert Einstein consiguen que lo excarcelen en el segundo año de condena.

Se instala en París como fotógrafo de moda y realiza varios trabajos para Vogue. Relacionado con los grandes personajes del momento, hizo suya la expresión “¡Sorpréndeme!” que le contestaría Serguéi Diáguilev a Jean Cocteau cuando le preguntó qué había que hacer para poder colaborar con él.

Esa sencilla palabra marcaría su carrera, primero en París que tuvo que abandonar a causa de la guerra, más tarde en América. Las creaciones de Philippe Halsman en esa etapa francesa definen la primera parte de la exposición que se muestra en CaixaForum de Barcelona.

El inicio de la Segunda Guerra Mundial le hace abandonar Francia en 1940 y con la ayuda de Einstein se instala en Estados Unidos donde conseguirá prestigio y fama mundial. Con más de un centenar de portadas en la revista Life. La exposición divide su etapa americana en tres partes.

Una dedicada a los retratos de grandes personajes, artistas de cine y del mundo del arte que pasarían por delante de su objetivo, entre ellos: Albert Einstein, Richard Nixon, Frank Sinatra, Ava Gadner, Marlon Brando, Marilyn Monroe, Audrey Hepburn, Cary Grant, Alfred Hitchcock o Salvador Dalí con el que realizaría grandes obras juntos en composiciones del todo surrealistas, y que divide en otra parte la exposición.

Durante años Philippe Halsman experimentaría sin parar para lograr todo el potencial creativo que la imagen podía ofrecer. Diseñó varias cámaras fotográficas para cubrir todas sus necesidades creativas, decía que al modelo había que poderle mirar directamente a la cara y él lo consiguió. Elaboró una “técnica fotográfica” tan divertida como la Jumpology, consistente en hacer saltar a sus modelos para encontrar su expresión más natural y sin artificios.

En 1949 publicaría un completísimo trabajo sobre muchos personajes de la historia saltando, decía que el modelo se desprendía de “máscaras” cuando saltaba y que su rostro reflejaba su verdadero yo en el salto. Esa técnica llamada “Jumping Style” o “Jumpology” es la que marca la última parte de la exposición.

Philippe Halsman se convirtió en uno de los grandes creadores del siglo XX. La exposición de Philippe Halsman ¡Sorpréndeme! muestra más de 300 obras, algunas expuestas por primera vez gracias a la colaboración de la familia del artista. Sin duda, una oportunidad única para ver los retratos más célebres del fotógrafo junto a imágenes desconocidas.

Artículo escrito por Ana Isabel Escriche del equipo editorial Barnebys España.