Aunque en Patek Philippe reconocen que lo que distingue a su marca de la de los demás, no es que sea un reloj de pulsera con el que hacer una inversión de futuro, es que sus relojes son de buena calidad, con estilo y personalidad propias tan fuertes que el que compra un reloj Patek Philippe no querrá separarse nunca de él.

El último informe de Barnebys lo deja bien claro, los relojes siguen siendo un codiciado objeto de deseo por los coleccionistas y la marca Patek Philippe es una de las que domina las alertas de las subastas on-line. El motivo es que a pesar de que todo el mundo puede mirar la hora en el teléfono móvil, el reloj de pulsera sigue siendo un símbolo de estilo, elegancia y estatus social, al que ahora se añade la posibilidad de ser una buena inversión.

La idea, aunque sencilla, es la base de su exitoso lema “Generations” utilizado desde 1996: "You never actually own a Patek Philippe. You merely look after it for the next generation" que en la publicidad en España se ha utilizado como: "Nunca un Patek Philippe es del todo suyo. Suyo es el placer de custodiarlo hasta la siguiente generación". Publicidad aparte, lo cierto es que un Patek Philippe aumenta de valor con el tiempo, lo que no siempre sucede con otros relojes de pulsera de gama alta.

La historia de Patek Philippe se remonta a 1851, año en que Antoni Patek y Adrien Philippe fundaron la empresa Patek Philippe & Co. La unión fue fructífera ya que en ellos se congregaba la idea de crear relojes que combinaran la mecánica avanzada con un diseño impresionante. Patek se quejaba de que la mayoría de relojeros creaban relojes de precisión y buen funcionamiento, pero que carecían de la capacidad de diseñar relojes que fueran estéticamente atractivos.

Durante un cuarto de siglo, Patek Phillipe & Co. creó una gran cantidad de relojes innovadores de forma periódica. Entre otros inventos, diseñaron un reloj con cronógrafo, donde se podía medir dos intervalos diferentes al mismo tiempo o relojes con calendario perpetuo que permitían que el reloj corrigiera la duración variable de los meses y de los años. También desarrollaron un reloj de tourbillon donde el reloj no se alteraba por los efectos de la gravedad o un reloj con repetidor de minutos.

Los avances técnicos de Patek Phillipe & Co. no fueron en ningún caso en detrimento del diseño estético. Empeñados en que sus relojes fueran elegantes y distinguidos. Han pasado más de 160 años desde que se creó la empresa y Patek Philippe sólo ha tenido que lidiar con los desafíos del mercado en dos ocasiones: en la década de 1930 con la Gran Depresión; la crisis financiera que golpeó a todos los países del mundo en mayor o menor medida y donde las ventas descendieron al 50%. Por aquel entonces Patek Phillipe lideraba la venta de relojes de bolsillo de diseño exclusivo que compraba la clase alta adinerada. Tras el colapso bursátil de 1929 muchos ricos vieron como se vaciaban sus bolsillos y Patek Philippe tuvo que volar con los nuevos aires financieros.

En 1932, en plena crisis financiera, Patek Philippe sacó al mercado un nuevo modelo de reloj: Philippe Calatrava Reference 96. El reloj era elegante, moderno y accesible para la clase media y mantenía los estándares de diseño y calidad de la casa. El modelo Calatrava se hizo muy popular rápidamente y hoy es el modelo más característico de Patek Philippe. En el mercado secundario, un reloj antiguo de este modelo puede alcanzar la cifra de 27.000 €.

El siguiente desafío para Patek Philippe llegó durante la década de 1970 cuando aparecían los primeros relojes de cuarzo que funcionaban con pilas. La industria relojera suiza quería trasladar parte de la fabricación de relojes al continente asiático, pero Patek Philippe respondió como en la crisis anterior sacando un nuevo reloj al mercado en 1976: el modelo Nautilus.

El nuevo reloj de pulsera automático en acero presentaba un diseño deportivo, Patek Philippe se daba cuenta que no era lo mismo vestir a los ricos de 60 que a los de 30. A pesar de su alto precio, (tres veces más que un típico reloj de la marca Rolex), de hecho, la publicidad de Patek Philippe no escondía ese hecho: "uno de los relojes más caros del mundo está fabricado en acero". El modelo Nautilus se hizo muy popular y hoy sigue siendo un icono difícil de conseguir. En 2016, con motivo del 40 cumpleaños del modelo, la casa de subastas Christie's vendió un Nautilus Ref. 3800/108 por 184.000 €.

Hoy en día, todos los componentes de un reloj de la marca Patek Philipe se siguen fabricando en Patek Philipe, de hecho, un centenar de relojeros, restauradores, joyeros, pulidores, técnicos, ensambladores y controladores de calidad trabajan para que cualquier reloj de Patek Philipe fabricado después de 1839 pueda pasar a la siguiente generación. Aquí se cambian husillos, piñones, engranajes, coronas o esferas; el almacén cuenta con cerca de 8 millones de piezas de recambio que sirven para restaurar 150 años de modelos de relojes Patek Philipe. Por lo que puedes ver, no sólo es un lema, en Patek Philipe se aseguran de que tu reloj lo puedan utilizar las generaciones futuras.

Las imágenes que acompañan este texto son relojes de la próxima subasta de Koller que tendrá lugar en Zúrich el 27 de junio a las 17 h. Puedes consultar el catálogo completo de Koller aquí en Barnebys.

Si te apasiona la moda tienes una cita en la subasta del 25 de junio con vestidos de Versace, chaquetas de Valentino o bolsos de Chanel entre una amplia selección vintage y Alta Costura. La de joyas tendrá lugar el 27 de junio a las 13:30 h. seguidas al día siguiente por una subasta de diseño y otra de fotografía. Para el 29 de junio está previsto tres subastas: a las 10 h. la de objetos Art Deco & Art Nouveau, a las 14 h. una de Arte Suizo y a las 16 h. una de Arte Impresionista y Arte Moderno. Para finalizar el mes con dos subastas el día 30 de junio una de arte gráfico a las 10:30 y otra de Arte de Posguerra y Arte Contemporáneo a las 14 h.

Artículo escrito por Ana Isabel Escriche del equipo editorial Barnebys España.

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