GUSTAV KLIMT GUSTAV KLIMT. Detalle del retrato de Adele Bloch-Bauer (1907). Imagen vía: ©Fine Art Images

Gustav Klimt tardó tres años en finalizar el retrato de Adele, que solo tenía por aquel entonces 21 años de edad. La joven estaba casada con Ferdinand Bloch-Bauer (1864 - 1945), un adinerado hombre de negocios 17 años mayor que ella, que le dedica una adoración total y le encarga a Klimt no uno, sino dos retratos de su esposa, incluido el famoso Retrato de Adele Bloch-Bauer I. Adele era un espíritu rebelde, tenía la ambición de estudiar en la universidad y acceder a un puesto de responsabilidad, pero cede a las normas y convenciones de la sociedad de aquella época, al casarse con Ferdinand.

Desafortunadamente, la pareja de Bloch-Bauer no podía tener hijos, y aunque estaba muy mimada por su esposo, Adele estaba frustrada con su vida. Así es como se lanza al patrocinio y conoce a las personalidades más influyentes de la alta sociedad vienesa, como Arthur Schnitzler y Sigmund Freud. Su apariencia elegante, su físico delgado y su espíritu libre la convierten en una mujer moderna que se integra sin esfuerzo en el mundo aristocrático y artístico de Viena. Ella es entusiasta de la música de vanguardia, la arquitectura, la filosofía y la literatura y realiza reuniones semanales donde artistas, escritores, compositores y actores se dan cita para intercambiar ideas.

GUSTAV KLIMT GUSTAV KLIMT. Retrato de Adele Bloch-Bauer. También conocida como "La dama de oro" (1907). Imagen vía: © Fine Art Images

Hasta el momento, Adele sigue siendo la única mujer que Gustav Klimt ha pintado dos veces, los historiadores del arte la consideran su musa y han surgido muchas teorías sobre su relación. Klimt dejó muy pocas pistas en sus cartas o en su diario, y es difícil decir con certeza si la musa y el pintor estaban íntimamente relacionados.

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Se dice que Gustav Klimt tenía un encanto casi magnético y que, si realmente amaba a una mujer, también le ofrecía mucho respeto. Sin embargo, entre sus innumerables conquistas (se conocen al menos 16 hijos ilegítimos), ninguna fue tan fascinante como la joven Adele Bloch-Bauer, si un día fue su amante.

Toi et Moi Anillo de diamantes "Toi et Moi" en posesión de la familia Bloch-Bauer. Imagen vía: © imagen de Sotheby's

La fascinación por esta pareja ha vuelto a ser noticia gracias a una joya subastada en Sotheby's en diciembre con el nombre de "Toi et moi"; un anillo compuesto por un diamante marrón y un diamante incoloro que pesan respectivamente 2,10 quilates y 1,85 quilates. El anillo estaba en posesión de los descendientes de Ferdinand Bloch-Bauer y la casa de subastas asume muy firmemente que alguna vez adornó las manos de la bella Adele.

Cuando su esposa murió en 1925 (a la edad de 43 años), Ferdinand le ofreció la joya a su nieta, Helen Marie Stutzova, quien luego se la pasó a su hija Charlotte Mayer. Esta última logra escapar de los nazis y se refugia en Londres en 1939, manteniendo así el anillo entre los descendientes de Adele hasta la subasta. Puede ser que el mero nombre de la musa y presunta amante del mejor pintor austriaco fuera suficiente para seducir a los coleccionistas, ya que la joya excepcional se vendió por 48.488 €, contra una estimación de solo 5.541 - 7.758 euros.

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Texto traducido por Ana Isabel Escriche del artículo escrito por Laurianne Simonin del equipo editorial Barnebys Francia.

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