Hilma af Klint (1862-1944) fue pionera en el arte no figurativo y ahora es considerada una de las artistas más importantes de Suecia.

Inicios

Hilma af Klint nació el 26 de octubre de 1862 en el castillo de Karlberg en Solna. La familia pasaba los veranos en la granja familiar de Hanmora en la Isla de Adelsø situada en el Lago Mälaren. Este entorno idílico y el contacto cercano con la naturaleza llegaron a tener una gran influencia en la futura artista: Hilma af Klint.

Estudios (1882-1887)

Hilma af Klint mostró sus talentos artísticos muy temprano. Después de graduarse de la Escuela Técnica (Konstfack), fue aceptada a la edad de veinte años en la Real Academia Sueca de las Artes de Estocolmo, convirtiéndose así en una de las primeras generaciones de mujeres educadas allí. Las mujeres fueron admitidas en un Departamento donde se les enseñaba por separado de los estudiantes varones. Por aquel tiempo se consideraba que las mujeres no tenían capacidad innovadora, pero sí estaban preparadas para trabajar como fotocopiadoras o ilustradoras.

Primeros años profesionales

Se graduó con buenas calificaciones y por ello recibió una beca, que le permitió acceder a un estudio en el "Ateljéhuset", que la Academia Konstak tenía en el cruce de las calles Hamngatan y Kungsträdgården. Esta propiedad fue el centro cultural de Estocolmo en la capital sueca. En el mismo edificio, también se ubicaban Blanch's Café y Blanch's Art Gallery, donde se libraban las batallas más interesantes entre la Academia de Bellas Artes y la Asociación de Artistas.

Una vida de deberes y delirios

Hilma af Klint permaneció en su estudio de la calle Hamngatan hasta el año 1908 cuando tuvo que dejar el local para cuidar mejor de su madre ciega. Después de una historia de amor cuando era joven que salió mal, decidió permanecer soltera. Durante 12 años, sacrificó su propia independencia para cuidar de su madre enferma.

Su vida se dedicó al arte y la búsqueda espiritual. Se especializó como pintora de retratos y paisajes y participó en varias exposiciones, incluyendo una en Blanch's Art Gallery y en la exposición báltica en Malmö en 1914.

Desde 1906 pintaba casi de forma no figurativa. Como Hilma af Klint se había comprometido a no mostrar, y mucho menos vender, sus obras de inspiración espiritual, su economía siempre fue escasa.

En 1917 Hilma af Klint se pudo trasladar a un estudio recién construido para ella en Munsö, cerca de Adelsö. Había sido financiado por sus amigos, quienes la habían ayudado económicamente durante muchos años.

Después de la muerte de su madre en 1920, Hilma af Klint se mudó a Helsingborg y en 1935 a Lund. En 1944, cuando ella tenía 80 años, regresó a Estocolmo y vivió en la casa de su primo Hedvig af Klint en Djursholm, hasta que ese mismo otoño Hilma af Klint murió en un accidente de tráfico.

Interés por lo espiritual

Como muchos artistas contemporáneos del siglo pasado, Hilma af Klint se interesó por el conocimiento espiritual. Cuando era adolescente, ya había participado en algunas sesiones espiritistas. Hilma af Klint fue miembro de la Liga Edelweiss y miembro de la Sociedad Teosófica entre 1889 y 1915. También fue influenciada por Christian Rosenkreuz; fundador de la Orden Rosacruz, y cuyo simbolismo impregnó el arte de Hilma af Klint.

A sus sesenta años también se interesó por la antroposofía; la ciencia que estudia el mundo de los fenómenos sensoriales y la realidad invisible. Hilma af Klint ya conocía personalmente a Rudolf Steiner, fundador de la antroposofía, de su tiempo como teólogo. Entre 1920 y 1930, pasaría un largo período en la sede de la Sociedad Antroposófica Goetheanum en Dornach, Suiza.

"Las Cinco" (1896-1906)

En 1896 Hilma af Klint formó junto a otras cuatro artistas femeninas el grupo "De Fem" (Las Cinco). Se reunían todos los viernes para sus reuniones espirituales mientras realizaban escritura automática y dibujos automáticos, conocidos como canalización, y escribían libros de mensajes del ser espiritual, llamado: "De Höga" (El Altísimo).

Después de diez años de ejercicios esotéricos, Hilma af Klint, a la edad de 43 años, aceptó una importante misión "ordenada" por "De Höga". Fue cuando Hilma af Klint realizó "Målningarna till Templet" (Las pinturas del templo); un trabajo que le ocuparía entre 1906 y 1915, y que cambiaría su vida.

"Las pinturas del templo" (1906-1915)

Las "Pinturas del Templo" consisten en 193 pinturas, metódicamente divididas en varias series y subgrupos. Hilma af Klint había sufrido una revolución artística. Sin una transición gradual, ella cambió repentinamente de una pintura tradicional a un lenguaje de diseño no figurativo único y pintó a gran ritmo pinturas gigantes, coloridas y cargadas de símbolos.

Mejorando el arte no figurativo

No hay evidencias de que Hilma af Klint hubiera estado en contacto con la teoría del arte abstracto desarrollada por sus colegas masculinos contemporáneos en el continente europeo. Pero su interés por lo espiritual fue compartido por otros artistas abstractos como: Vasilij Kandinskij, Kazimir Malevitj, Piet Mondrian y František Kupka. Todos fueron inspirados por la teosofía y el espiritismo. Cada uno a su manera, intentaron alcanzar una expresión en su arte más allá del mundo físico.

Hilma af Klint continuó expresando la dimensión espiritual a través de su arte. Con motivos de plantas y animales, organismos y materia, ella reflejó su esencia esotérica en forma de gráficos simbólicos. Hace más de cien años, Hilma af Klint pintó para el futuro. Y el futuro es ahora.

Texto traducido por Ana Isabel Escriche del texto escrito por la Fundación Hilma af Klint para Barnebys Suecia.