Barnebys mira hacia atrás en el tiempo en el interior de la casa del coleccionista de arte sueco Eric Löwenadler. Sus espectaculares colecciones, beben de la inspiración extravagante de la arquitectura y decoración del antiguo edificio de principios del siglo XX y se muestran en un espacio singular que muchos calificarían como el adecuado.

CECILIA EDEFALKS. "Autorretrato" (1993)

En la sala nos encontramos con un suelo de piedra caliza chessy, una colorida pintura mural y arte moderno decorando las paredes. En primer plano vemos un "Autorretrato" pintado por la artista sueca Cecilia Edefalks en 1993.

En el ático del coleccionista de arte Eric Löwenadler casi no sabes por dónde empezar. No se puede dejar de mirar desde los impresionantes murales hasta la elección del color, todo es importante dentro del lenguaje del diseño. Aunque, por supuesto, el interior destaca por sus obras de arte.

Eric Löwenadler (1936-2010) fue marchante de arte y coleccionista de arte desde finales de los años setenta y hasta su muerte. Además de haber fundado la European Vacation School, en la actualidad conocida como EF Education, Löwenadler cooperó con el marchante de arte Göran Engström y fundaron la Galerie Löwenadler en el Parque de Karlapan de Estocolmo. Tiempo más tarde, el comerciante de arte Eric Löwenadler dejó Suecia para trabajar en París y Nueva York. En estas ciudades pudo ser el representante de artistas de la talla de Robert Rauschenberg, Andy Warhol, Jean Michel Basquiat, Roy Lichtenstein, Jasper Johns o Keith Haring y por supuesto, Eric Löwenadler, jugó un papel importante en la presentación de estos artistas en Suecia.

Löwenadler también se dio a conocer como uno de los primeros solicitantes de asociación bajo la ley de sociedad registrada con su socio Alejandro Madero Wage. En protesta contra la actitud de la política familiar de los Demócratas Cristianos, la pareja, en el año 1998, pagó una página de salud en el Svenska Dagbladet, el tercer periódico matutino más importante de Suecia, en forma de anuncio de bodas con el título "Los Demócratas Cristianos quieren obligarnos a volver a una vida de pecado".

El arquitecto Per Öberg fue el encargado en 1986 de encontrar una vivienda para el coleccionista de arte Eric Löwenadler, quien buscaba un hogar en Suecia para instalarse definitivamente, después de sus años vivendo en París y Nueva York. El espacio encontrado en Estocolmo data de 1920 y se convirtió en un ático con un diseño interior y detalles arquitectónicos que no habían sido tan notables en las dos anteriores direcciones de Nueva York o París donde había vivido Eric Löwenadler.

Junto con el diseño de Per Öberg, Frances Gregory pintó los 437 metros cuadrados y los 93 metros cuadrados de terraza y balcones de la vivienda de Eric Löwenadler. En la idea inicial, había dos pisos separados, pero a principios de la década de 1990, Eric Löwenadler decidió unir las dos viviendas en un único ático.

La puerta curva del ascensor que mira hacia la izquierda y la ventana de la escalera son ejemplos de los elementos más modernos del piso. Cuando se le encomendó a Per Öberg que diseñara la casa de Löwenadler, era importante que el estilo original de los años veinte del piso se conservara. Los detalles y materiales originales de la escalera de piedra caliza, por ejemplo, se han conservado, al mismo tiempo que los pilares jónicos de nueva fabricación en madera maciza que pueden verse en varios lugares del piso.

Las paredes del salón, el comedor y la biblioteca de la planta baja se pintaron en verde bajo unos techos de color celeste. Aquí, Löwenadler eligió especialmente los muebles, alfombras y detalles decorativos como las tejas con motivos florales para crear la sensación de estar en un jardín.

El comedor de la planta baja está pintado en los mismos colores que el salón. Aquí, destacan dos mesas de comedor que crean una atmósfera íntima durante las reuniones privadas. Las mesas realizadas en acero negro y vidrio siguen la estética del jardín y combinan con las puertas de vidrio del invernadero que se encuentra situado junto al comedor. Alrededor de la mesa hay sillas Gustavian pintadas de color gris con la parte posterior rota expresamente.

El piso que se vendió después de la muerte de Eric Löwenadler en 2010, alcanzó un precio de compra de 6 millones de euros.

Fotógrafo: Kent Billeqvist. Estilo: Sigbrit Kvarning