Después de haber desempeñado varias funciones, el Castillo Gosford, situado en Irlanda del Norte, recientemente ha ganado popularidad por ser el lugar de rodaje de los equipos de filmación de la serie Juego de Tronos, y más particularmente por la terrible escena de la "Boda Roja".

Sin duda esta venta es una gran oportunidad tanto para los fanáticos (ricos) de la serie británica, como para posibles inversores. Aunque el precio puede parecer alto, sólo hay que mirar los precios de venta de un apartamento estándar en Londres, que oscilan alrededor de las 575.000 libras para valorar la idea.

Aunque la totalidad del castillo no se pondrá a la venta, la porción del edificio que se ofrece no es nada pequeña. Incluye 10 baños, más de 15 habitaciones, 6 apartamentos, diferentes dependencias y varios jardines. Suficiente para alimentar la imaginación de un nuevo propietario, que podrá modificar la propiedad como lo considere oportuno.

El castillo irlandés de Gosford, rebautizado en la serie de Juego de Tronos como "Riverrun" fue erigido en 1820 por el arquitecto londinense Thomas Hopper por encargo del Duque de Acheson, para ser puesto en venta un siglo más tarde, por los descendientes de la familia noble propietaria. El gobierno irlandés se hizo con el edificio, que fue cambiando de funciones con el tiempo; primero se convirtió en un refugio para las tropas británicas durante la Segunda Guerra Mundial y después de la guerra fue utilizado para la conservación de archivos. En la década de 1970, el gobierno volvió a utilizarlo con funciones militares como cuartel y en el conflicto de Irlanda del Norte.

En 1983, una familia de Belfast lo convirtió en hotel, pero los costes de mantenimiento de dicha instalación eran demasiado elevados y el proyecto se vino abajo. El edificio quedó abandonado a su suerte y sufrió varios actos de vandalismo, que obligaron a los propietarios a vender el edificio alrededor del año 2010, por un precio simbólico. El castillo fue reconstruido gracias a una iniciativa del gobierno irlandés en 2013, antes de ser descubierto por los equipos de rodaje de Juego de Tronos. Los realizadores rodaron una de las escenas más impactantes de la serie y convirtieron a "Riverrun" en un mítico lugar de peregrinación para los fanáticos de la serie.

Los espectadores de la serie seguramente recordarán la famosa escena de la temporada 3 del capítulo 9 titulado "Las Lluvias de Castamere". Después del matrimonio que unirá a Edmure Tully y Roslin Frey, la celebración se convierte en una carnicería, de ahí lo de "Boda Roja", y varios personajes principales son asesinados ante un público asombrado.

Esta nueva reputación adquirida como escenario de Juego de Tronos representa una gran oportunidad para el futuro propietario del Castillo Gosford, que puede seguir el camino tradicional (alquilar apartamentos) o, por el contrario, explotar este potencial turístico para un posible retorno de la inversión.

La propiedad se ofrece a la venta al mejor postor a través de la agencia Maison Real Estate.

Texto traducido por Ana Isabel Escriche del artículo escrito por Laurianne Simonin del equipo editorial Barnebys Francia.