Venecia y después Murano

Espejo cristal Murano Espejo ceremonial Luis XV en cristal tallado y grabado. Murano (ss. XVIII – XIX). Imagen vía: Koller

La isla italiana de Murano, a las afueras de Venecia, ha sido el centro de la producción de vidrio italiano desde el siglo XIII y ha creado desde entonces técnicas de trabajo nuevas y refinadas. Barnebys recoge algunos de los éxitos alcanzados en la historia del cristal de Murano.

El hombre ha sido capaz de producir objetos de cristal desde hace miles de años. Los hallazgos más antiguos que se han conservado hoy proceden de Egipto y se hicieron alrededor del 2500 a.C. Inicialmente, se fabricaban principalmente artículos decorativos y joyas, pero entre los hallazgos del siglo XIII a.C. también hay recipientes de almacenamiento.

Venecia y Murano Islas de Venecia y Murano. Imagen vía: freewalkinvenicetours.com

En la Edad Media, Italia se convirtió en el centro del arte europeo del cristal y existían innumerables fábricas de vidrio en la ciudad portuaria de Venecia. Sin embargo, durante la última década del siglo XIII, la producción se extendió poniendo en peligro la ciudad de Venecia en caso de incendio. Casi todas las casas y tiendas estaban construidas en madera y los incendios podrían propagarse con una facilidad alarmante. Se percibió que el riesgo era tan grande que a los maestros del vidrio ya no se les podía permitir trabajar dentro de la ciudad. En 1291, todas las fábricas se trasladaron a la vecina isla de Murano.

El manganeso, la clave del cristal incoloro

Lámpara en cristal de Murano Lámpara en cristal policromado. Murano. Venecia (siglo XX). Imagen vía: Cambi

El cristal de Murano empezó a destacar a principios del siglo XIV. El cristal producido anteriormente a menudo se decoloraba por la arena utilizada en la fabricación y tenía tonos amarillos o azul verdosos. Los fabricantes venecianos lograron producir vidrio casi transparente, un arte tan complicado que los sopladores de vidrio no habían conseguido con éxito anteriormente. Al agregar manganeso al proceso, el vidrio acabado se volvía casi incoloro, lo que a su vez hizo que la demanda de cristal de Murano aumentara considerablemente en el exterior.

Reconocimiento profesional a los fabricantes de cristal de Murano

FULVIO BIANCONI FULVIO BIANCONI. Par de jarrones. Modelo "Pezzato" (1955-1960). Imagen vía: Accademia Fine Art

Cuando el gobierno italiano reconoció la importancia del trabajo con cristal para la nación, los sopladores de vidrio recibieron ciertos privilegios para facilitar su trabajo y atraer a más profesionales. Pronto, los fabricantes de cristal tuvieron un estatus completamente diferente y gozaban de otras leyes más liberales que los ciudadanos restantes, incluso durante un período de tiempo no pudieron ser procesados por violaciones del poder estatal. Sin embargo, podrían ser culpables de un enorme delito: estaba absolutamente prohibido difundir los secretos del arte del cristal en el extranjero y, por lo tanto, a los maestros vidrieros no se les permitía salir de Italia. El castigo por difundir las técnicas del vidrio era castigado con la muerte.

Desde candelabros y copas hasta esculturas

cristal de Murano Grupo de figuras en cristal de Murano (siglo XX). Imagen vía: Christie’s

El arte del cristal veneciano inicialmente consistía principalmente en fabricar objetos tradicionalmente hechos en metal como: candelabros, tazones, tazas y jarras. Esto dio como resultado un diseño que recuerda el estilo del orfebre medieval. En el siglo XVI, la producción de cristal en Murano comenzó a cambiar lentamente, los objetos eran hechos con vidrio cada vez más delgado y quebradizo en diseños imaginativos y con frecuencia escultóricos.

Técnicas inéditas del cristal de Murano

cristal latticino SALVIATI. Colección de cristal latticino. Imagen vía: Woolley & Wallis

El cristal de Murano se producen en una amplia variedad de técnicas y diseños. Entre estos se encuentran el vidrio latticino, una técnica en la que hilos delgados y blancos de cristal opaco se funden en cristal transparente para crear patrones y profundidades en los objetos. El hilo de cristal es el nombre de los objetos hechos en vidrio transparente, que luego se decoran con hilos de diferentes colores. Los patrones a menudo son formas geométricas donde los hilos se retuercen en espirales antes de fusionarse con las partes claras.

El cristal de ágata es otra técnica veneciana donde el cristal imita al mármol en diferentes colores. Esto se hace con óxidos metálicos y los objetos de cristal terminados se parecen a la apariencia distintiva de una piedra de ágata. El cristal de ágata a veces se llama jaspe o vidrio calcedon y se fabrica en Murano desde el siglo XIV.

YOICHI OHIRA YOICHI OHIRA. Jarrón único en avventurina (2003). Imagen vía: Christie’s

El óxido de metal en la masa de vidrio puede tener efectos adicionales, como cuando se usa para producir cristal Avventurina, un vidrio semitransparente donde los óxidos en cambio dan una impresión casi brillante. Tradicionalmente, el cristal Avventurina sacaba escalas de color marrón rojizo, pero a lo largo de los años, los sopladores de vidrio lograron crear objetos que también brillaban en azul y verde.

FRATELLI TOSO FRATELLI TOSO. Jarrón Millefiori. Murano, Italia (1900). Imagen vía: Rago

La técnica de producción de millefiori data de los años 100 a.C. fue inventado por los sopladores de cristal egipcios. Cuando la tecnología llegó a Italia, se refinó aún más. Millefiori significa "mil flores" y es un vidrio decorado con finas láminas de vidrio de diferentes colores.

Vidrierías y artistas del cristal

cristal de Murano ALESSANDRO MANDRUZATTO. Cajas en cristal de Murano

Los artistas italianos dominaron el arte del cristal durante siglos y algunos de los productores de vidrio más importantes del mundo todavía se encuentran en Murano. Entre estos se pueden mencionar a: Venini, Seguso, Alessandro Mandruzzato, Vetreria Ferro & Lazzarini y Barovier & Toso.

FULVIO BIANCONI FULVIO BIANCONI. Jarrón "Fazzoletto". Venini. Murano (c. 1950). Imagen vía: Bukowskis

En 1921, Paolo Venini (1895 – 1959) comenzó una pequeña fábrica de vidrio en Murano junto con su colega Giacomo Cappellin (1887 - 1968). Sin embargo, ambos solo cooperarían por un par de años y en 1925 los caminos se separaron. Venini ha desempeñado un papel muy importante en la producción de vidrio de Murano, incluso cuando él, junto con el artista del cristal Fulvio Bianconi (1915 – 1996), creó la serie "Fazzoletto".

Dino Martens DINO MARTENS. Jarrón de la serie Eldorado para Aureliano Toso (c. 1953). Imagen vía: Cambi

Otro artista importante del cristal es Dino Martens (1894 – 1970). Martens fue pintor y artista del vidrio y trabajó durante varios años como líder artístico para la firma de Aureliano Toso. Es conocido por su arte asimétrico y colorido en una gama de colores ligeramente fríos.

Murano mantuvo su posición como fabricante líder de cristal hasta el siglo XVII. Cuando las técnicas y los métodos de producción se volvieron cada vez más difíciles de mantener en secreto y otros fabricantes lograron producir cristal veneciano.

El arte del cristal de Murano sigue vivo y vital hoy en día, a pesar del hecho de que la demanda ha caído durante las últimas décadas. Varias de las vidrierías más antiguas todavía están funcionando en la actualidad, entre las que se encuentra la fábrica de cristal más antigua del mundo aún en activo: Antica Vetreria Fratelli Toso, que comenzó en 1854.

GIUSEPPE BAROVIER GIUSEPPE BAROVIER. Jarrón en cristal Murrine (1914). Imagen vía: Sotheby’s

Los fabricantes de cristal de Murano han sido fieles a su característico arte a lo largo de los siglos, lo que puede ser una razón para el interés del público en adquirir piezas de arte en cristal. Las corrientes minimalistas y simples de hoy son malas con las formas generosas, coloridas y llamativas del cristal de Murano.

Pero, ¿qué hogar vale la pena sólo por seguir las tendencias decorativas impuestas? Probablemente ninguno. Una casa está llena de objetos que cuentan su propia historia. ¿Te interesa comprar una pieza de cristal de Murano? ¡En Barnebys las encontrarás!

Texto traducido por Ana Isabel Escriche del texto escrito por Hedvig Nasiell del equipo editorial Barnebys Suecia.

Comentario