La carrera artística de 40 años de Cindy Sherman alcanzó su punto álgido en 2011 con la venta de "Untitled nr. 96", vendido en Christie's por 3’5 millones de euros. Unos años después, en 2014, la misma casa de subastas se haría cargo de la obra más cara de Cindy Sherman vendida hasta la fecha "Untitled Film Still #2" de 1977 que alcanzó la cifra de 6.120.000 de euros.

Cindy Sherman nació el 19 de enero de 1954 cerca de Nueva York, estudió pintura en la State University College de Buffalo y luego se dedicó a la fotografía como una forma de arte conceptual, inspirada por su compatriota Duane Michals y el pintor posmoderno John Baldessari.

Después de graduarse, en 1976 se mudó a Manhattan, donde compartiría galería con el pintor Robert Longo. Ya en la primera muestra individual de 1979, sus fotografías parodiaban una sociedad contemporánea hecha de apariencias y provocaron una reflexión sobre la identidad colectiva e individual: los mismos temas que enfrentaría en las siguientes cuatro décadas. Retratos situados entre la construcción de la identidad personal y la naturaleza de la representación humana.

Autorretratos intercambiables

Cindy Sherman es la modelo principal, maquilladora, estilista y fotógrafa de sus fotografías. Sin embargo, sus autorretratos no pretenden dar testimonio de una evolución formal o psicológica, sino de reflexionar sobre los seres humanos en general y sobre las mujeres en particular, en términos de convenciones sociales y culturales.

Las 69 fotografías en blanco y negro que componen la serie "Untitled Film Still" parecen sacadas de una película de los años 50 y 60. A través de las poses de sus heroínas, la naturaleza restrictiva y rígida de las convenciones sociales, Cindy Sherman denuncia los estereotipos en los que las mujeres están enjauladas. Alternando el color y el blanco y negro, Sherman habría seguido ridiculizando la representación de las mujeres en las revistas para hombres, en las revistas de moda y en la publicidad.

Otro de sus trabajos más exitosos es la serie "History Portraits / Old Masters (1988-1990)", en la que trata de desmitificar el mundo del arte, imitando pinturas de los Viejos Maestros y destacando deliberadamente sus rasgos a través de disfraces, prótesis y representaciones fantásticas de la Edad Media o la época renacentista. Sherman ha insertado su propia interpretación de estas pinturas antiguas, convirtiéndolas en artefactos contemporáneos de una época pasada.

Sexo, mentiras e ideales

El sexo es uno de los temas más explorados por Sherman, especialmente en su conexión con la formación de la identidad personal. Sus personajes suscitan una reflexión sobre las nociones de feminidad y feminismo, apuntando al mismo tiempo a la superficialidad de los iconos. Aunque no considera su trabajo feminista en términos absolutos, la fotógrafa reconoce que "todo proviene de mis consideraciones como mujer".

Si las múltiples "identidades anónimas" tomadas por Cindy Sherman para denunciar los defectos, las ilusiones y el condicionamiento de la representación, lo que ha llevado a la artista a la vanguardia de la escena artística internacional, aunque también ha tenido consecuencias dolorosas en su propia identidad.

Aunque habla poco sobre su vida privada, Sherman admite que tiene momentos de debilidad y duda. La figura del payaso, que alude a la infancia y al entretenimiento, pero que también representa una forma de regresión y un miedo ancestral, es omnipresente en su trabajo como sinónimo de desequilibrio obsesivo. Sin embargo, otros disfraces señalan el engaño del "modo de vida estadounidense" basado en las apariencias y, en general, de la sociedad occidental moderna.

La obra de esta artista ya ha recibido numerosos premios y reconocimientos, entre ellos el premio Hasselblad de 1999, el premio Roswitha Haftmann de 2012 y el Premio Imperial de Japón de 2016.

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