El centenario del nacimiento de Modigliani

AMEDEO MODIGLIANI AMEDEO MODIGLIANI. Reclining Nude (c. 1900). Imagen: Artistic Findings

En el verano del año 1984, en la ciudad de Livorno, en la Toscana italiana, se preparan para la gran efeméride del año. Es el año que va a celebrase el centenario del nacimiento de uno de sus ilustres ciudadanos, el artista: Amedeo Clemente Modigliani. Modigliani no había tenido una excelente relación con su ciudad natal de hecho, se decía, que la gente de Livorno se habían burlado del artista livornés, por el estilo extraño de sus esculturas. Esta fue una de las razones que llevaron a Amedeo Modigliani a dejar su ciudad natal y poner rumbo a París, en ese momento, una ciudad más abierta y receptiva con el arte de vanguardia.

AMEDEO MODIGLIANI
AMEDEO MODIGLIANI. Retrato de Jeanne Hebuterne (c. 1900). Imagen: Artistic Findings

En la capital francesa, Modigliani conoció y colaboró con los artistas de la época (Pablo Picasso, Diego Rivera, Constantin Brancusi o Max Jacob) y organizó su primera exposición individual en el año 1917. El artista nunca volvería a vivir en Livorno, ya que murió pocos años después, en 1920, de tuberculosis. Después de su muerte, el halo de misterio sobre su vida desordenada en París y la reputación de maudit (maldito) contribuirán a su fama póstuma. En la actualidad, está considerado como uno de los mejores artistas de arte moderno del siglo XX.

La leyenda de las esculturas arrojadas al Arno

AMEDEO MODIGLIANI AMEDEO MODIGLIANI. Cabeza (1911-1912). Imagen: Artistic Findings

Con motivo del centenario del nacimiento de Modigliani se celebra con gran pompa una exposición en el Museo de Arte Moderno de Villa María. Los curadores de la exposición, los hermanos Vera y Dario Durbé, establecieron una habitación con 4 de las 26 cabezas esculpidas por Modigliani. Vera, la directora del museo, recuerda una leyenda según la cual el joven escultor arrojaría algunas estatuas a las aguas del río Arno, insatisfecho por el resultado. El descubrimiento de una de estas cabezas esculpidas por Modigliani desata el interés de todos los cazatesoros. un excavador, financiado por Sovrintendenza (el organismo que vela por los bienes culturales), comienza a dragar el río.

Michele Ghelarducci, Pietro Luridiana y Pierfrancesco Ferrucci posan con la estatua. Imagen: Archivo ANSA Michele Ghelarducci, Pietro Luridiana y Pierfrancesco Ferrucci posan con la estatua. Imagen: Archivo ANSA

Michele Ghelarducci, Pietro Luridiana y Pierfrancesco Ferrucci son tres estudiantes universitarios en un "período de cansancio", como luego dirán a las cámaras de la televisión italiana Rai. Los exámenes han terminado y disfrutan del verano. Los tres, como toda la ciudad de Livorno, siguen la historia de las cabezas de Modigliani en una atmósfera de gran expectativa y esperanza. Los días, sin embargo, pasan y aún no se ha encontrado nada. Los chicos, gracias a una idea de Pietro, deciden hacer una cabeza en el estilo del artista. Aprovisionados de un martillo y un taladro eléctrico, preparan la broma, seguros de que los críticos se darán cuenta inmediatamente de que la obra es falsa.

El descubrimiento de las cabezas de "Modigliani"

AMEDEO MODIGLIANI AMEDEO MODIGLIANI. Blue Eyed Woman (1917). Imagen: Artistic Findings

Después de una larga espera, el octavo día de dragado del río finalmente tiene lugar un primer descubrimiento: para gran sorpresa de los jóvenes, sin embargo, no se trata de su cabeza. Después de unas horas, finalmente se rescata la escultura de los jóvenes. El público salta de alegría y en medio del frenesí mediático se rescata una última estatua: las cabezas recuperadas son ahora tres.

AMEDEO MODIGLIANI AMEDEO MODIGLIANI. Tête (1911-1912). Imagen: Sotheby's

Los jóvenes, sin embargo, no saben que las otras esculturas también son falsas. De hecho, fueron diseñadas y arrojadas al río Arno por el artista Angelo Froglia, con el objetivo de hacer resaltar el hecho de que a través de un proceso de persuasión colectiva, y a través de los medios de comunicación como la RAI, los periódicos, el debate entre personas, se puede influir en las convicciones de la gente. Michele Ghelarducci, Pietro Luridiana y Pierfrancesco Ferrucci siguen convencidos de que los expertos del mundo del arte, al menos en lo que se refiere a su estatua, se darán cuenta de que no es obra de Amedeo Modigliani y todos volverán a poner los pies en la tierra.

Modigliani Las cabezas falsas de Modigliani. Imagen: Te La Do Io Firenze

La noticia de los 3 hallazgos termina acaparando las noticias de todo el mundo, mientras que la autenticidad de las tres cabezas es apoyada por los mejores críticos e historiadores de la época, incluyendo a Carlo Giulio Argan; uno de los mayores eruditos y pensadores del siglo XX. Mientras que algunas voces, como la de Carlo Pepi; el mayor experto de Modigliani, asegura que las obras son falsas.

La cabeza esculpida por Michele Ghelarducci, Pietro Luridiana y Pierfrancesco Ferrucci La cabeza esculpida por Michele Ghelarducci, Pietro Luridiana y Pierfrancesco Ferrucci

Los jóvenes deciden confesar todo en una entrevista en exclusiva con el periódico Panorama, pero la opinión pública es incrédula y no creen sus palabras. La desconfianza es tal que los jóvenes se ven obligados a reproducir otra cabeza, en vivo y en directo por televisión, con las mismas herramientas rudimentarias que habían utilizado. Poco después, Angelo Froglia también sale del anonimato y confiesa lo mismo: que las otras dos estatuas tampoco son de Amedeo Modigliani.


La exposición en el Museo de Arte Moderno de Villa María cierra sus puertas en medio del clamor general y en el profundo silencio del avergonzado mundo del arte. Aunque la historia permanecerá grabada en la memoria colectiva como "El Caso Modigliani", ha sido contada recientemente en un largometraje del año 2011 del director Giovanni Donfrancesco titulado: "Le vere false teste di Modigliani".

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Texto escrito por Ana Isabel Escriche inspirado en el texto escrito por Alice Azzolini del equipo editorial Barnebys Italia.

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