En julio de 1936, estalló la Guerra Civil Española cuando el General Francisco Franco se rebeló contra el gobierno republicano que había reemplazado a la monarquía española en 1931. Durante este tiempo, Picasso, como republicano estuvo en París y se mantuvo al día gracias a los periódicos y cartas que le enviaba su madre desde Barcelona. En 1937, la ciudad vasca de Guernica fue bombardeada por la fuerza aérea alemana bajo el mando de Hitler y en nombre de Franco.

Horrorizado por dicho ataque, cuando Picasso fue requerido por el gobierno republicano español para crear un mural para la Exposición de París de ese año, Picasso quiso poner sobre un lienzo las atrocidades de aquel ataque. El Guernica de Picasso muestra una escena de masacre y sufrimiento, con mujeres y niños retratados como desgraciadas víctimas.

Picasso trabajando en Guernica Picasso trabajando en Guernica

Durante meses Picasso quedó atrapado por el ataque y por su representación artística e hizo una serie de trabajos basada en una de las figuras del mural: una mujer llorando que sostiene en brazos a su hijo muerto.

La serie de retratos de mujeres bañadas en lágrimas fue un lamento por la devastación de los bombardeos. Después de completar el Guernica, Picasso trabajó obsesivamente en aquellos retratos de mujeres llorando.

Los ángulos agudos de la cara, la angustia en los ojos y la desesperación reflejada en la forma de su boca, junto con el choque de colores verdes que componen su tez: La Femme au Mouchoir de Picasso crea inmediatamente una sensación incómoda en el espectador. En un retrato abstracto, el sentimiento de tristeza y terror es tan tangible como en cualquier obra del realismo.

Después de PABLO PICASSO. Femme au Mouchoir está incluida en la colección de Fellows Antiques, Silver & Collectables que saldrá a la venta el 7 y 8 de agosto del 2017. Puedes consultar el resto del catálogo a subasta en este enlace.

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