¿Dónde están todos los británicos?
Eso es lo que las galerías de arte se estaban preguntando durante la celebración de The Frieze Art Fair en Londres, que se celebró a principios del mes de octubre. Habían visitantes franceses, alemanes y estadounidenses, pero “acentos británicos habían muy pocos”, comentó James Tarmy de Bloomberg. No es ningún misterio de por qué sucede ésto; la libra se está hundiendo y hace que sea comparativamente más costoso para los compradores que acceden a un mercado global donde muchas obras de arte tienen su precio en dólares. Sin embargo, mientras los coleccionistas extranjeros continúan comprando, “el primer día de feria carecía del frenesí embriagador de otros años”, se lamenta James Tarmy.

A nivel mundial, las ventas de arte alcanzaron su punto máximo en el año 2014, cuando se totalizaron 68.2 billones de dólares tras años de crecimiento vertiginoso. Un año más tarde, las ventas cayeron un 7% y el descenso se ha acelerado este último año. Lo que deja no sólo a los coleccionistas preocupados, sino también inversores que ven en el mercado del arte; un barómetro de la economía mundial, comenta Michelle Celarier de la revista Fortune. Aunque nosotros creemos que el mercado del arte no es un indicativo como el de la venta de acciones o petróleo.

Según Kelly Crow del The Wall Street Journal, la temporada de otoño del 2016 se pondrá a prueba la fuerza del mercado del arte en los principales centros de arte del mundo. Quizás The Frieze Art Fair no fuera demasiado bien, pero en Hong Kong, Sotheby's superó en 22 millones su estimación más baja alcanzando los 282 millones de dólares.

El Mercado en China también tiene mucho que decir, en los últimos años los compradores chinos han apostado por el mercado del arte, aunque la desaceleración económica del país también ha frenado ese crecimiento de ventas. Aunque aún quedan coleccionistas chinos con mucho dinero, lo demuestra la venta de este año de Sotheby’s de la pintura Shift de Jenny Saville a los fundadores del Shanghai’s Long Museum por 7.880.000 €, el triple del precio estimado. Tampoco pasa desapercibido que el empresario multimillonario chino Chen Dongsheng, se ha convertido en el mayor accionista de Sotheby’s, con una participación del 13,5%. “Si su inversión es una señal de que la élite china están recuperando la confianza en su economía, ésta podría ser una buena noticia para el mercado del arte de todo el mundo”, como comenta Celarier. Si no es así, la pregunta que deberemos hacernos sobre las ventas de arte de octubre y noviembre, no será “¿dónde están los británicos?”, Sino “¿dónde están los chinos?”

La mirada puesta en Oriente Medio
La famosa casa de subastas Christie's ha incrementado su número de ventas en Oriente Medio durante 2016. Entre marzo y octubre ha vendido 26 millones de dólares en arte y relojes superando las cifras del 2013, lo que refleja un aumento del interés en las artes decorativas y relojes vintage.

Christie's opera en Dubai desde hace 10 años, según Michael Jeha director general y vicepresidente, “Christie's ha establecido un mercado internacional próspero en Oriente Medio. Colocando este otoño, a Dubai en el circuito internacional de subastas con piezas de calidad y recaudando 355.000 dólares para obras de caridad de la Arjan Ala Charitable Trust y la Noor Dubai Foundation.”

Los artistas de Oriente Medio también tienen mucho que decir, durante la subasta del pasado 18 de octubre en Emirates Towers una pintura del artista libanés Shafic Abboud, Les Années de l'oiseau fue vendida por 391.500 dólares.

PAUL ONDITI. Regardless Negative PAUL ONDITI. Regardless Negative

El mercado del arte en Nairobi en auge

El arte contemporáneo realizado en Kenya está despertando el interés, tanto en el país como en el extranjero. Al igual que el artista Paul Onditi, muchos otros artistas en Kenya están vendiendo sus obras por miles de dólares, algo impensable hace unos años. Los primeros sorprendidos son los artistas que ven como sus obras se venden.

La primera subasta importante de arte de este país africano se celebró en Circle Art Agency de Nairobi en 2013, según recuerda Danda Jaroljmek, el director de la agencia “Estábamos diciendo a la gente que los artistas lo estaban haciendo bien y que el arte era una inversión”. Esa primera subasta dio paso a un evento anual donde cada vez superan las ventas anteriores. La pieza más cara vendida hasta ahora, fue la del pintor de Uganda Geoffrey Mukasa que alcanzó en noviembre del año pasado los 16 mil dólares.

La escena cultural en Kenya ha cambiado drásticamente con la ayuda de la escena política. La generación autodidacta que emergió entre los años 1960 y 1980 ha sido relegada por una generación que busca abordar temas más controvertidos, pintando menos por el hecho de complacer y más por provocar.

El arte de Kenya se ha vuelto más abstracto, con nuevos artistas presentes en las ferias internacionales como Beatrice Wanjiku, Richard Kimathi, Peterson Kamwathi, Michael Soi o Cyrus Kabiru. Todos ellos esperan que el público y compradores locales comprendan el valor del arte para que no desaparezca.

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