Los mitos en sus inicios y en la mayoría de las ocasiones, se transmitían de forma oral, eran narraciones no escritas y como todo relato, se modificaba paulatinamente con nuevos añadidos y diferentes versiones que proporcionaba el orador. Las primeras obras escritas sobre mitología y los personajes de carácter divino o heroico que se conservan fueron escritas por Homero y Hesíodo en el siglo VIII a. C. y pertenecen a la mitología griega.

Fueron los escritores clásicos quienes pusieron nombre y dotaron de carácter a los personajes, algunos dioses son más conocidos por el público por sus nombres griegos, pero otros se conocen mejor por sus nombres romanos. En la imagen superior podemos ver la figura de Cupido niño poniendo una cuerda a su arco del artista francés Charles-Gabriel Sauvage apodado “Lemire”.

La terminología de los mitos clásicos viene un poco determinada por el éxito del personaje. Escritores de la talla de Apolodoro, Luciano de Samósata, Diodoro de Sicilia, Filóstrato, Virgilio y especialmente, Ovidio quien escribiría Metamorfosis; un auténtico manual de mitología grecorromana, han relatado como era el Olimpo; la morada de los Dioses.

En la imagen superior podemos ver diez dibujos a tinta y collage representando personajes mitológicos y literarios, como (Minerva, Leda, Apolo y Cloti, Zeus y Calixta, Marte, Diana y Pesquis, Baco y Erigona, etc..). Fueron dibujados por Antonio Mingote (1919 - 2012) para la revista Don José (1955 – 1957).

Los Dioses del Olimpo eran los protagonistas de los mitos más extraordinarios que el hombre contaba junto a la hoguera. Las historias daban respuesta a las leyes que rigen el destino de los hombres y ayudaban a interpretar y transmitir el origen del mundo. También servían para explicar todo tipo de fenómenos de la naturaleza o del universo que les rodeaba y que parecían inexplicables para el pueblo.

 

Así fue como nacieron infinidad de divinidades como representación de montañas, fuentes, ríos, mares, vientos, constelaciones, árboles, plantas y todas las especies animales. Los Dioses y semidioses tenían el poder de adoptar apariencia humana, lo que les permitía bajar a la Tierra e interactuar con los humanos para ser protagonistas de historias extraordinarias donde la simbología era esencial.

En la imagen superior podemos ver un antiguo espejo cornucopia elaborado en madera dorada al oro fino del siglo XVIII. El cristal está grabado al ácido con la representación del Dios Marte. Es una pieza única.

La mitología clásica, a lo largo de los siglos, ha sido una constante fuente de inspiración para numerosos artistas que han sabido representar los fabulosos mitos en forma de cerámicas, estatuas de mármol, esculturas de madera o lienzos.

Desde mediados del siglo I a. C. hasta finales del siglo XVIII, los dioses mitológicos han sido representados en el arte por artistas de la talla de Francisco de Zurbarán, José de Ribera, Pedro Pablo Rubens, Michel-Ange Houasse, Francesco Albani, Corrado Giaquinto o Leone Leoni, entre otros.

En la imagen superior podemos ver una escultura en bronce patinado en color negro que representa a la diosa Diana lanzando una flecha con el arco en fino escorzo. Conserva el sello de la fundición de Thiébaut Frères Fondeurs de París famosa en el siglo XIX y XX por sus trabajos escultóricos.

En la imagen superior podemos ver una escultura francesa en dos tonos de bronce pavonado y dorado con la firma de Moreau que representa al Dios Baco en forma de niño dando de comer a una pantera. Dionisos o el Dios Baco es hijo del Dios Zeus, es la divinidad clásica que se asocia con la vendimia, el vino, la agricultura, el teatro y las bacanales.

Dionisos en el arte suele aparecer rodeado por ménades y otras criaturas como sátiros o silenos y también con un leopardo o una pantera. Dionisos suele llevar un bastón forrado de vid o hiedra conocido con el nombre de tirso que a veces está decorado con lazos y está rematado por una piña de pino.

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