Dicen que nuestros antepasados trogloditas que se decantaban por admirar un cielo despejado y un lugar con agua limpia, tenían más posibilidades de sobrevivir. Aunque científicamente hablando, el cielo y los océanos no son realmente azules, fueron muchos los artistas, como Louise Bourgeois, Yves Klein o Wassily Kandinsky, que trituraron con un mortero y un mazo el pigmento azul para tirarlo después sobre un lienzo y completar su proceso evolutivo como artistas.

Los pigmentos azules son difíciles de fabricar, pero ya desde el Antiguo Egipto hasta nuestros días (con los nuevos matices descubiertos en la última década), el azul ha sido un color cargado de energía positiva. Veamos ciertos ejemplos:

Azul Egipcio

Shabti egipcia, vigilante en la casa de Thoth en fayenza

Shabti egipcia, vigilante en la casa de Thoth en fayenza

El azul egipcio fue el primer color reproducido “sintéticamente” por el hombre. Fue inventado en el Antiguo Egipto alrededor de 2.200 a. C., casi al mismo tiempo que las Grandes Pirámides. Para conseguir esa tonalidad, los egipcios combinaron piedra caliza y arena con un mineral que contenía cobre. Llevaron la mezcla hasta altas temperaturas y el resultado fue un cristal azul opaco, que una vez triturado y mezclado con claras de huevo, se convertía en un pigmento duradero.

Azul Ultramar

Alfombra persa de Kashan, Irán color azul ultramar de finales del siglo XX

Alfombra persa de Kashan (Irán) de color azul ultramar de finales del siglo XX

Taller de GIOVANNI BATTISTA SALVI “Il Sassoferrato”. Virgen Dolorosa

Taller de GIOVANNI BATTISTA SALVI “Il Sassoferrato”. Virgen Dolorosa

Conocido popularmente como el “azul verdadero”, el azul ultramar se consigue gracias a la gema semipreciosa del lapislázuli. Los comerciantes egipcios comenzaron a importar esta piedra desde las cordilleras de Afganistán y la utilizaron para fabricar joyas y tocados. No fue hasta el siglo VI que empezó a utilizarse como pigmento para los frescos budistas de Bamiyan en Afganistán. 700 años más tarde, el pigmento llegó a Venecia y pronto se convirtió en el color más cotizado de Europa en la Edad Media. Durante siglos, el lapislázuli era igual de valioso que el oro, quizás por ello, el color estaba reservado sólo para las figuras más importantes representadas en aquella época: la Virgen María. Los mantos y túnicas que cubren la Virgen María suelen ser de color azul ultramar.

Índigo

4 Sellos ESPAÑA. 1 peseta. azul índigo

4 Sellos ESPAÑA. 1 peseta. azul índigo

GEORGE OHR. Tetera grande en esmalte índigo, verde y rosado

GEORGE OHR. Tetera grande en esmalte índigo, verde y rosado

Bolso HERMÈS Birkin Ghillies en piel de becerro azul índigo (2012)

Bolso HERMÈS Birkin Ghillies en piel de becerro azul índigo (2012)

Dicen que al azul del arco iris, Isaac Newton la bautizó con el nombre de índigo. El color índigo se puso de moda entre los siglos XVII y XVIII. Llegando a invadir de ese color las telas (los famosos tejanos), ropajes, hilados y tapices de lujo. Su facilidad de extracción lo hizo un color popular que se extendió por medio mundo desde Egipto hasta la India y desde Mesoamérica hasta Carolina del Sur.

Azul de Prusia

El azul de Prusia fue un “accidente científico” del pintor alemán Johann Jacob Diesbach. Estaba buscando un pigmento rojo utilizando cochinillas y una reacción química hizo aparecer el azul de Prusia.

Artistas de la talla de Jean-Antoine Watteau, Katsushika Hokusai y Pablo Picasso (en su Período Azul) utilizaron ampliamente este color. Aunque el éxito del azul prusiano llegó en 1842, gracias al astrónomo inglés John Frederick William Herschel, que descubrió que el azul prusiano tenía unas cualidades únicas para la cianotipia; un procedimiento fotográfico monocromo que conseguía hacer una copia de un dibujo original.

International Klein Blue

Mesa azul de YVES KLEIN

Mesa azul de YVES KLEIN

En 1957 el artista francés Yves Klein empezó a trabajar casi exclusivamente con el color azul. El artista pintaba lienzos enteros, objetos cotidianos y esculturas antiguas con una versión mate del color azul ultramar. Patentando en 1960 esa tonalidad bajo el nombre de International Klein Blue (IKB) o Azul Klein.

KATHARINA FRITSCH. Hahn/Cock (2013). Fotografía: Gautier Deblonde KATHARINA FRITSCH. Hahn/Cock (2013). Fotografía: Gautier Deblonde

Inspirados por la obra de Yves Klein, Derek Jarman creó una película titulada Blue (1993) donde 75 minutos se proyectaba el mismo tono de azul ultramar. El artista británico contemporáneo Roger Hiorns cubriría en 2008 un apartamento abandonado de Londres con brillantes cristales azules. Sin olvidar la obra de la artista alemana Katharina Fritsch situada en 2013 en Trafalgar Square de Londres: una escultura gigante de una gallina pintada de azul ultramar de 4 metros de altura llamada Hahn/Cock.

Si quieres encontrar tu pieza de arte color azul, te damos algunas sugerencias en este enlace.

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