Egon Schiele

Cuando el artista austriaco Egon Schiele regresó a Viena en 1917, después de una ausencia de dos años, se convirtió gradualmente en la figura principal de la escena artística local de principios del siglo XX. Especialmente después de la muerte de Gustav Klimt, en febrero de 1918, del que Schiele había sido discípulo.

El estilo menos brutal y expresionista que caracteriza la obra de Schiele, lo convirtió en un pintor de retratos muy solicitado, que mostraba tener cierta sensibilidad hacia sus modelos. Dos de sus modelos, que rara vez se mostraban a Schiele completamente desnudas, eran su esposa Edith Harms con la que se casó en 1915 y su hermana Adele Schiele. La muerte demasiado rápida, fallecería en 1918 con apenas 28 años de edad, nos negó la posibilidad de descubrir hasta dónde hubiera llegado el genio de este exponente del expresionismo austriaco.

Henri Matisse

 

Algunos de los retratos femeninos de Henri Matisse a subasta el día 21 de noviembre a las 18 h. en Dorotheum, nos recuerdan a los que se conservan dentro de la colección del MOMA; el Museo de Arte Moderno de Nueva York.

La mujer en los dibujos de Egon Schiele muestra una desnudez femenina directa e indirecta, enfrentada a la desnudez que muestran los dibujos de Henri Matisse. El desnudo femenino que pintó Henri Matisse en 1930 muestra la influencia del período clásico en el que Matisse se inspiraría para dibujar sus “odaliscas”, al más puro estilo de Delacroix o Ingres.

El dibujo de 1928 nos muestra una vista de su estudio en Niza, donde vivía, trabajaba y disfrutaba del clima cálido, desde 1917. En un taburete de tres patas frente a la puerta del balcón semiabierto está la escultura de un torso femenino, en las paredes cuelgan varios carteles.

Maria Lassnig

Maria Lassnig describe su obra Innerhalb und außerhalb der Leinwand I (Dentro y fuera de la pantalla I): “Transformar esta imagen imaginaria, depende de mi fortaleza psicológica, si sigo dependiendo de lo externo, de la realidad que me resulta familiar. En toda esta variabilidad y las posibilidades de transformación, uno simplemente necesita seguir el impulso más fuerte, haciendo una elección todo el tiempo. Pero, ¿qué queremos decir con sensación corporal? ¿Y cuánto vivisección tolera un arte, tanto como el amor?”

 

La obra de la pintora austríaca Maria Lassnig se muestra con intensidad y una habitual autorreflexión. Literalmente Lassnig mejora el argumento de ser su propia modelo. Las áreas de su trabajo se fusionan en un todo, para reducir la barrera que separa su obra del espectador.

Las pinturas a subasta en Dorotheum son parte de la serie de imágenes de “sensación corporal” que Maria Lassnig estuvo pintando durante casi cuarenta años. En estos autorretratos ella expresa sus emociones a través de colores individuales y también lo que los expertos han calificado como: ‘body-awareness’ la teoría de la conciencia corporal.

Martin Kippenberger

Desde la década de 1980, el huevo se convirtió en el motivo central de la obra del artista alemán Martin Kippenberger. El huevo, con su forma simple, ejerce sobre Kippenberger una fascinación que tiene una enorme complejidad bajo su superficie discreta, ya que aparentemente nada puede surgir, pero es el símbolo de la protección de la vida y la fertilidad no nacida.

El huevo representado en esta obra de Kippenberger representa un feto de dinosaurio. El bebé dinosaurio en su caparazón simboliza simultáneamente la eternidad. La pintura fue realizada en 1996, un año antes de que muriera el artista a causa de un cáncer. Se cree que el pequeño dinosaurio es el autorretrato de Kippenberger, un animal extinto que busca protección en su huevo.

Puedes encontrar el resto del catálogo a subasta de Dorotheum en Barnebys, en este enlace.

Texto escrito por Ana Isabel Escriche inspirado en el texto escrito por Gritta von Toll del equipo editorial Barnebys Alemania.

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