Las mesas de escritorio son uno de los elementos más importantes para los estudiantes y el personal que trabaja delante de un ordenador. Hoy dedicamos un artículo a reunir algunos de los escritorios disponibles en nuestro buscador, mientras paramos atención en los requisitos.

Los escritorios deben reunir ciertas cualidades para evitar malas posturas, la llamada ergonomía, pero también para que resulten cómodos y así fomenten la concentración, la productividad y la satisfacción laboral.

 

¿Qué escritorio necesitas?

Tu mesa de escritorio debe reunir las necesidades específicas que requiere tu puesto de trabajo. Con la incorporación de los ordenadores portátiles, las pantallas planas y las tablet a los despachos, ahora podemos incluir escritorios más pequeños en cualquier rincón de casa, pero con ciertas recomendaciones.

Las pantallas de ordenador deben colocarse delante de nosotros y a una distancia superior a los 40 centímetros e inferior a 75 cm. de nuestra vista (cuanto más grande es la pantalla, mayor distancia se requiere), para evitar los problemas de vista cansada. Por regla general, la distancia entre nuestros ojos y la pantalla es la distancia de un brazo.

Las mesas de escritorio deben tener suficiente espacio para que podamos realizar tareas fuera del ordenador; ya sea para estudiar o realizar algún tipo de manualidad, en el caso de los escolares, o para trabajar de forma organizada, en el caso de los oficinistas.

Los expertos recomiendan que nuestra mesa mida una superficie igual o superior a los 0,96 m2, es decir, algo así como tener una mesa que mida unos 80 centímetros de ancho por unos 120 cm. de largo.

La altura de la mesa dependerá de la silla de escritorio que tengamos y de la altura de la propia persona, pero sea como sea, debe permitir que las muñecas queden derechas, trazando una línea recta desde los codos hasta los nudillos. Se recomienda que la mesa tenga entre 70’5 y 73 cm. de altura, ya que nuestras piernas necesitan al menos 65 cm. de espacio para poderlas mover con facilidad.

La altura de la mesa nos debe facilitar que la parte superior de la pantalla del ordenador, nos quede al mismo nivel que los ojos o bien, justo por debajo. Los ojos deberían mirar ligeramente hacia abajo cuando se esté mirando el centro de la pantalla. Además, la pantalla debe estar inclinada hacia atrás de 10 a 20 grados.

La altura de la silla debe permitir que los pies estén planos sobre el suelo y que nuestras caderas formen un ángulo de 90 a 120º. Si por nuestra altura los pies no llegan al suelo es recomendable utilizar un reposapiés que ayudará a aliviar la tensión.

Las tensiones que sufrimos en la parte superior del tronco se deben a que nuestros hombros no están relajados cuando trabajamos en el ordenador. Uno de los factores que influyen en las contracturas es la posición del teclado; la línea central del teclado debe estar colocado a la altura de los codos y debe permitir estirar el pecho hacia adelante.

Cualquier ajuste de medidas y cambios posturales van encaminados a minimizar las tensiones corporales y mejorar la circulación. Las pausas breves son necesarias, así como los estiramientos ocasionales (poniéndose en pie y estirando la espalda y los brazos) y cualquier actividad que relaje nuestros ojos (mirar un objeto que se encuentre a más de 6 m. de distancia), muñecas y manos.

Puedes encontrar el escritorio que se ajuste a tus necesidades en el buscador de Barnebys. Los precios y especificaciones de cada escritorio que acompaña este artículo pueden averiguarse clicando en las imágenes.

Artículo escrito por Ana Isabel Escriche del equipo editorial Barnebys España.